.EN OBRAS.

De momento estamos de reformas, pronto pondré cosas nuevas.

miércoles, 2 de enero de 2013

Capítulo 61.

-Hija debes aprender que eso no se hace. Debes respetar si quieres que te respeten.- me levanto dando un bote en el asiento, miro a mis alrededores y veo que estamos en el avión, soñaba que estaba en la casa de acogida a la que me llevaron con 3 años, casi no la recuerdo, pero habia un señor, el señor que me cuidaba hasta que me encontrasen unos padres, yo habria hecho algo malo, puesto que iba con las orejas agachadas y el rabo entre las piernas... me termino de despertar y miro el reloj y veo que quedan aún 8 horas de vuelo... me asomo para ver a Bill, pero él no está. Mmm... estará en el baño... veo que están los cuatro ocupados y espero a que salgan. Al cabo de un rato se quedan los 4 libres, pero Bill no aparece... me levanto y me dirijo al baño y para mi sorpresa veo a Bill liandose con una de las azafatas. Él no se percata de que estoy detrás hasta que le grito y me dirijo de nuevo a mi asiento.
- Deb, Deb, espera, no es lo que piensas!
- ¿a no? Entonces explícame que hacias comiendole los morros a la azafata esa!
- no la estaba comiendo los morros, solo hablamos.
- claro! Para hablar ahora hay que estar con los labios pegados y moviendolos al mismo compás.- subo el tono de voz
- ¿PERO A TI QUE MIERDAS TE PASA? ¡A mi no me hables así en tu puta vida!- me sube el tono más.
- ¡TE HABLO COMO ME DÉ LA REAL GANA! YO NO SOY NINGÚN PERRO QUE ACATA ORDENES DE UN GILIPOLLAS COMO TÚ!- me echo a llorar.
Pego otro bote en el asiento, miro a mis alrededores y veo que de nuevo estoy tumbada en el asiento, tengo el corazón a cien, estoy sudando... me asomo corriendo al asiento de Bill y ahi está, echandole la bronca al azafato por tirarle el café en cima. Me tiro al asiento y suspiro, miro el reloj y solo faltan 7 horas... me levanto.
- Disculpe, ya me encargo yo, puede retirarse, gracias.- le digo al azafato mientras siento a Bill en su asiento.
- mil disculpas señorita, no era mi intención. ¿quieren una toalla o algo?- me mira con cara de preocupación.
- si porfavor.- le sonrio ampliamente. Bill me mira indignado.- oye, quita esa cara de indignación...
- ¿por qué?- me mira enfadado y a la vez indignado.
- porque es normal que hayan accidentes, Bill, es un avión, hay turbulencias,un descuido lo tiene cualquiera...
- pero que me ha abrasado con el café.- se queja.
- aqui tiene señorita.- me ofrece la toalla.
- gracias.- le miro y después a Bill.- ¿tienes algo de ropa en la mochila?
Suspira.
- si...- se levanta, saca la mochila y de ella saca una camiseta limpia. Me la ofrece y vuelve a meter la mochila en los compartimentos, encima de nosotros. Se quita la camiseta que llevaba y se seca el café que tenia por el cuerpo, y después se pone la camiseta limpia. Se sienta indignado en el asiento y me mira fijamente.
- tampoco fue para tanto...- me coje por los muslos y me acerca a él.
- el café quemaba ¿sabes?
- si, pues tus gritos se me han metido en el sueño...
- ¿y que fue lo que soñastes?
Suspiro.
- que te liabas con una de las azafatas... y yo me enfadé y entonces empezastes a gritarme... por mis contestaciónes....- me aparto y me siento en mi asiento.
- sabes que eso nunca lo haría ¿no?- me mira preocupado
Suspiro.
- si, lo se.- me escondo en el asiento.
Bill se levanta y se pone de cuclillas enfrente de mi, apollando las manos sobre mis rodillas y mirandome con esos ojos color miel tan bonitos que tiene. Le mimro y se me llenan los ojos de lagrimas.
- shhh... no llores.- me inclina hacia delante y yo apollo la cabeza sobre su hombro.
- pense que te perdia.- me abrazo a su cuello y el me acaricia la espalda.
- solo ha sido un mal sueño, nunca me vas a perder. Intenta dormir un poco más..
Me río.
- llevo todo el viaje durmiendo, ahora lo que menos me apetece es exactamente eso.
Se ríe.
- ¿tienes hambre?- me separa y me mira a la cara mientras me quita lagrimas de la cara.
Asiento.
- ¿quieres un croissant?
- bueno...
Se separa de mi y le pide a una azafata, esta vez era otra, mi croissant. En un abrir y cerrar de ojos ya lo tengo servido con un zumo de naranja. Me lo como trocito a trocito.
-Bueno... ya queda menos.- me sonrie.
-si...- suspiro.
- ¿qué pasa?- me mira preocupado.
- nada... solo pensaba...
- ¿en qué?
- cosas....
- oye... tu madre y tú... no os llevais muy bien ¿porqué?
- pues, porque solo se casó con mi supuesto padre por su dinero y fue ella quien me mandó a un psiquiatrico... yo no estaba loca, pero ella quería librarse de mi y alfinal se salió con la suya... no quiso siquiera pagarme la fianza para salir... y cuando salí decidí hacer mi vida por otro lado.. y eso fue lo que hice...
- si quieres, puedo ayudarte a buscar a tu padre...
- la verdad es que tengo una caja en mi cuarto... me lo dió el señor que me cuidaba en la casa de acogida... me adoptaron 3 veces ¿sabes?...
- ¿cuando te distes cuenta de que eras adoptada?
- lo supe desde el principio, la cara de ese hombre no era la misma que la del otro y asi sucesivamente.
- ¿y que hay en esa caja?
- no tengo ni idea. Cuando me la dió me dijo que hay estaban muchas cosas mias de cuando era pequeña y hay fotos con mis verdaderos padres. La primera vez que me adoptaron fue a los 3 años, mi segunda fue a los 5 y la tercera fue a los 8.
- ¿y por qué no abriste la caja aún ?
- porque no puedo... no me atrevo. Tengo miedo.
- ¿miedo de qué?
- de que sea un pasado oscuro...- termino de comer y se llevan el plato y el baso de zumo.
- no te entiendo.
- si... tengo miedo de que no me guste lo que vea o que si los encuentro ocurran cosas que no quiero que pase.... me da miedo enterarme de porque me dieron en adopcion... estoy confundida...
- pues pase lo que pase, yo estaré aqui para a poyarte y ayudarte con todo.- me sonrie enseñando su dentadura perfecta.
- ¿cuanto queda?
- unas 6 horas y media.
- este viaje se me está haciendo eterno. Menos mal que te tengo ami lado.- le guiño un ojo.


Llegamos a Los Angeles sin nigun problema. Fuera estaba Sofía con el coche esperandonos, es de noche, puesto que son las 11 de la noche. Antes de subir, Sofia sale del coche y me da uno de sus grandes abrazos.
- HOLA CARIÑO!!- me dice apretandome fuerte contra ella.
- HOLA MI AMOL!!
- ¿qué tal?- se separa de mi.
- bien... cansada, aunque estuve todo el viaje durmiendo.
- jajajajajajajjaja si... esperate al yet lag.
- se dice yet lak.
- no, es yet lag.
- que no, que es yet lak.
- ¿cómo va a ser "LAK"? No tiene ningun significado...
- pues... porque es una nueva palabra del momento!
- jajaja te extrañaba mucho..
- Gracias por ignorarme.- dice Bill.
- a, hola Bill.- le dedica una sonrisa muy poco apreciable.
- ¿bueno... nos vamos?- digo mientras me subo al asiento del copiloto.
- ¿me vas a dejar solo atrás?- dice Bill cogiendome del brazo.
- mmmmm.... pensandolo bien... si.
Subimos y Bill se quedó atrás indignado.
- eh, eh, eh Sofia ¿te acuerdas de lo de las llamas?- se lo digo en español.
- ¿que llamas?- mirando a la carretera.
- pues la Llama que llama.
Se echa a reir.
- siii.... que buenos recuerdos.
- ¿hola? ¿llamamoto? ¿Lavan piel de llama? ¿y de moto? JJJAJAJAJAJAJA LLAMAPIE.- digo con tono argentino.
- no, no entendí.- me sigue el rollo.
- llama-moto llama-pie.
- QUE CHISTE MÁS MALO!.
Nos echamos a reir. Miro disimuladamente hacia atrás y Bill está con el movil escribiendo.
-¿que tal se comporta ahora?- me dice sofía en español.
- extraño.... no se tía... no se que bicho le ha picado... pero antes no era asi...
- pues que sepas que Harry te ha llamado...
- ¿enserio?
- sip.
- ¿y se puede saber que quiere?
- no se... no me lo dijo, pero tiene muchas ganas de verte y hablar con tigo..
- ¿oye me puedo quedar en tu casa?- pregunta Bill.
- emmmm... claro... ¿por qué?-miro atrás.
- porque no quiero hablar con David.
- ¿sabes que algún dia tendras que hacerlo no?
- ya, pero ahora mismo no me apetece tener broncas... y además... me debes un polvo...
- bueno, bueno, pero esa última información sobraba..
- ¿por qué?- miro hacia delante y no le contesto.- ¿que por qué?- suspiro y sigo sin contestarle.- ¿me vas a decir por qué?- sigo sin contestarle. Suspira y sigue con el teléfono.
Al cabo de un rato llegamos a casa. Me fui a la cama sin cenar, no tenia ninguna gana de comer nada...
- ¿no vas a cenar?- me pregunta Bill. Yo ya me habia metido en la cama.
- no.. no tengo hambre.- me tapo con las sabanas la cara.
- pero tienes que comer algo.- me destapa.
- que te he dicho que no tengo hambre.- le quito la sabana de la mano, le doy la espalda y me tapo de nuevo.
- ¿te pasa algo?- me acaricia la espalada.
- no.
- ¿he hecho algo que no debía?
- no.
- si, si he hecho algo. ¿por qué me ignoras?
- tres cosas: uno, no me pasa nada, solo que no tengo hambre y estoy cansada. Dos no te ignoro. Y tres no me apetece hablar ahora de nada.
Suspira y se mete en la cama con migo. Me besa el pelo, me da las buenas noches y se duerme. Por dios, que cabezón puede llegar a ser este hombre.

Me levanto, son las 10 de la mañana... miro a mi alrededor. Bill no está. Bajo a la cocina, pero no hay nadie. Miro en la terraza pero tampoco hay nadie. Subo arriba, primero a la habitación de Sofia, no está, luego voy a la de Raquel, pero tampoco está. Bajo al desván, estan todos, Bill, Tom, Sofía, Raquel y dos tías más que no conozco de nada. Una está hablando con Bill, voy a acercarme, pero no puedo pasar del final del último escalón.
- hey... ¿por qué no puedo pasar?- todos me ignoran.- oye! Bill. ¿me puedes ayudar?- me ignora y sigue hablando con la chica.- Bill... enserio... no te enfades, si es por lo de anoche... perdoname, pero estaba cansada. Yo no estaba enfadada, pero tu a veces me sacas de quicio, y eres un poco cabezota.- me rio un poco, pero todos me ignoran. Me empiezo a poner nerviosa y antes de que me disponga a gritar veo que la chica se pone encima de Bill, a horcajadas en el sofá que hay enfrente de la gran tele que tenemos. Entonces le dice un par de cosas y empiezan a enrrollarse.- BILL!! ¿PERO QUÉ HACES? ¿POR QUÉ ME HACES ESTO? ¿QUÉ TE HE HECHO YO?- no aguanto más y empiezo a llorar a moco tendido, como esas chicas de las pelis que está viendo películas de amor y esta llora porque él novio le ha dejado. De repente toda la habitación cambia, ya no hay nadie, está todo el desván a oscuras, con el suelo levantado, como una carretera vieja que la van ha poner un nuevo asfalto, las luces están estropeadas, tintilean como flourescentes a punto de estropearse. Estoy de rodillas, en el suelo, con las manos mojadas de haber estado llorando. De pronto oigo unos aplausos.
- bravo, que escena más bonita de drama, podrías dedicarte al teatro, lo haces muy bien.
Levanto la vista y veo a Bill sonriendo, mientras aplaude, acercandose lentamente ha mi.
Acto seguido de verle, me levanto de donde estoy y mi yo furioso aparece de repente. Estoy bastante cabreada, celosa y a la vez triste. Quiero echarme hacia delante, pero tengo las manos encadenadas a las barandillas de las escaleras.
Bill me mira, niega con la cabeza y se ríe.
- hay Deb ¿pero qué voy ha hacer con tigo?- llega porfin hasta mi frente, a un palmo de distancia de mi, lo suficiente para que no llegue a tocarle.
- eres un imbécil.
- ¿yo, por qué?- dice con tono de niño bueno, como si nunca hubiese roto un plato en su vida.
- y eres un estúpido.
- no es por creerme aqui el más listo, pero son sinónimos ¿sabes?
Le escupo en la cara. Él se lo quita con cara de indignación, se enfada y se acerca bruscamente a mi cogiendome del cuello, pegandome contra una de las barandillas.
- no deberías haber hecho eso. No deberías cabrearme. Ahora vas a pagar. Pero no con dinero ni sexo. Sino, con tu sangre. - después de sus últimas palabras, sus ojos se vuelven rojos, sus colmillos se vuelven enormes y en un abrir y cerrar de ojos me muerde en el cuello. Chillo,lo más fuerte que puedo.

Me levanto de un salto en la cama y chillando. Tengo el corazón a cien, estoy sudando y tengo la respiración bastante agitada. Me toco el cuello. No tengo nada. Solo ha sido una pesadilla. Miro a mi izquierda. Bill no está. Miro el reloj, son las 7 de la mañana. Intento calmarme y bajo a la cocina. No hay nadie asique decido por ponerme el chandal e irme a correr.