.EN OBRAS.

De momento estamos de reformas, pronto pondré cosas nuevas.

domingo, 15 de septiembre de 2013

CAPITULO 66

(Narrador omnisciente. 3ª persona.)
-¿Dario?- dice con voz entrecortada de estar apunto de llorar.
-¿estás bien?
-no.- dice, le abraza y estalla a sollozos. la coge en brazos y la lleva al cuarto. Una vez alli, se quedaron sentados al borde de la cama, ella aún llorando.
- shh... vamos.. no llores más, que luego te duermes y no me cuentas nada.- de pronto oye una pequeña risita pero seguida de más sollozos. Al cabo de un rato, se queda frita... como siempre pasa... la tumba en la cama, se marcha en seguida, no quiere que la encuentren con él, después de lo que pasó la última vez, lo pasarían mal los dos... le da un beso en la frente y se va escaleras a bajo. Abre la puerta y para su sorpresa está Bill, en muletas apunto de llamar a la puerta. Suspira y pasa a su lado indiferente. “Mierda, lo que le faltaba ahora a Deborah...” piensa en su cabeza. Se mete en el coche y hecha una última mirada, Bill sigue ahí parado... sin saber que hacer... suspira, arranca el coche y se va a casa...
Bill está atónito por lo que acaba de ver, no tiene palabras, esa era una de las cosas que menos quería ver en ese momento. Decidido a saber la verdad, se encamina al cuarto de Déborah, con intención de pillarla aún desnuda en la cama o algo que descubra la manta. Sube, todo lo rápido que le dejan las muletas, las escalera, llega a su cuarto, la ve dormida, aún con la ropa del mismo día, está total mente enroscada a su perro. “a lo mejor solo a venido a ver que la pasa...” piensa Bill mientras se acerca y se sienta como puede en la cama. Se tumba a su lado, boca arriba, pensando... “¿por qué lloraba?” mira a su derecha y ve en la mesilla una nota.
te dije que pararas de llorar. ¡Te has vuelto a quedar dormida!
Si de verdad quieres hablar ¿por qué no hablas con Bill? Digo yo, no sé, es tú novio y debería escucharte y entenderte, a no ser que sea algo que no quieras que sepa él... bueno, cuando te despiertes y veas esto llámame, sabes que si estás mal yo iré hayan los kilometros que hayan, estaré siempre apoyandote, hasta que la muerte nos separe. Y dile a Bill que tenga más cuidado y mire por donde haya, no vaya a ser que te de otro susto. Un beso preciosa. Te quiere, el pesado de tú mejor amigo. Que gracia, parece el título de una película de drama comedia.”
Lo deja como estaba... “¿qué es eso tan importante de lo que quiere hablar con él pero no conmigo...?” piensa.
- hola max.- dice en voz baja, acariciando al perro. Este le responde con un lamido en la mano.- ¿tú no sabrás que la pasa?- este le responde con un ladrido bajo.- eso debe ser que sí, pero ¿el qué?- se queda dudativo, mirando al techo en busca de una respuesta, acabando por quedarse dormido.

- cariño, ¿dónde está Bill? Me está preocupando...
- mamá, déjale, seguramente esten... hablando... sí, hablando.- dice Tom, insinunando que están teniendo un polvo de reconciliación.
- llámale.- dice su madre con tono de obligación. Tom suspira, le llama, pero nadie contesta.
- bueno, llamaré a James.- llama a James.
- ¿diga?
- ¿dónde está Bill?
- aún sigue en la habitación con la señorita. Llevan todo el rato sin salir, no se ha oido ningún grito.- aclara el guarda espaldas.
- ¿ni si quiera gemidos?
- no señor. Al menos que yo no haya oido.- termina de alcarar el guarda espaldas.
- que raro... bueno, pero está bien ¿no?
- sí señor.
- pues ale, solo era eso.- cuelga.- ala, que aún sigue en casa de Déborah.
- ah...- dice con tono de asco.

De pronto Bill estornuda, después tose y comienza a retorcerse por las costillas. Déborah se levanta de un salto, al igual que el perro. Se queda sin saber que hacer, Bill está en su cama, muriendose del dolor... Bill deja de toser, consigue controlar la situación. Le mira asustada. Pensando... ahora toca el sermón. Bill se vuelve a echar boca arriba, mira a su izquierda y ve a Déborah, asustada, mirandole.
- buenos días.- dice sonriente, como si no hubiese pasado nada.- siento haberte levantado tan bruscamente, pero no sé que me pasa que últimamente me levanto estornudando.- Déborah sigue callada y atónita, no entiende la situación. “¿y Dario?” se pregunta... “espero que no se hayan encontrado.”- toma, Dario dejó esto en tu mesa al salir.- doge el papel de la mesa y se lo da. Ella se asusta, “mierda, se han visto” piensa. Comienza a leerla... supone que Bill la ha leido... yo también lo hubiese hecho, piensa Déborah. Termina de leerlo. Le mira, esperando a que le pregunte que la pasa. Pero Bill sigue mirando al techo, no dice nada... hay tensión en el aire, tanta que podría cortarse con la misma mano. Bill coge el móvil, mira la hora y ve la llamada perdída de Tom. Le llama.
- ¿diga?
- ¿qué querías Tom? Me había quedado dormido...
- queee... cansado de- raspea la garganta.
- imbécil...
- no, enserio, ¿que a pasado? Cuéntamelo con todo detalle.
- cuando vuelva.
- ah, ¿que sigues allí? Pues mamá está muy preocupada por ti, quiere que vuelvas a casa de inmediato. Ya sabes como se pone cada vez que nos pasa algo...
- pues... ahora iré para hayá...- se encoge de hombros.- hasta ahora.- cuelga antes de poder oir el adiós de su hermano.- bueno, yo me tengo que ir.- se acerca a ella, que sigue aún atónita, esperando el sermón. La besa en la boca y se levanta.
- ¿no me vas a preguntar que me pasa?- dice con el corazón saliendole por la boca.
- si no me lo quieres decir... ¿para qué te iba a preguntar?- coge las muletas.
- ni si quiera me vas a hechar el sermón por no cogerte las llamada.- dice quebrando algunas palabras de lo nerviosa que está.
- tus razones tendrías para irte sin decirme nada y después llorar al otro lado del teléfono, pero que yo no puedo saber.- dice con tono distanciado, serio, seco.
- ¿y ya está?- traga saliva.
- ¿ya está el qué?- dice, pero aún no se a girado a mirarla a la cara. Se levanta.
- ¿todo termina aquí?- de nuevo se le quiebran las palabras.
Se queda parado. Traga saliva. Él pensaba que no iria a usar esas palabras. Pensaba más bien en que todo olvidado, que no había pasado nada, que ella fue a casa a descansar... que ella digera no te vayas, duerme conmigo...
- ¿a caso es lo que quieres?
- ¿y tú?- dice callendole lágrimas por doquier.
- ¿a caso me contarías qué te pasa?- se da la vuelta.
- ¿de verdad quieres saberlo?- dice qubrandole de nuevo la voz. Él asiente. Suspira, se quita las lágrimas de la cara y se prepara para tirar de la manta y mostrar lo más profundo de ella.- tu madre me odia, David me desprecia, se aprovecharon de mi muchas veces, mi padre muró entre mis manos, mi supuesta madre no quiere saber de mi, mi mejor amiga me guarda rencor por lo que la hice, tú casi te mueres y hoy mismo he llamado a un psicologo porque estoy mal de la cabeza.- Bill se queda sin palabras, es la primera vez que ella se abre a una persona, siempre han tenido que sacarla la información a la fuerza y pocos lo han conseguido. Bill intenta procesar toda la información que acaban de salir por la boca de su novia, lo primero que se le viene a la cabeza es lo de su madre.
- ¿mi madre te odia? Pero si deseaba conocerte.
- claro, al principio bien, ya que era una chica que hacia a su hijo sonreir todo el día, hasta el día en que me dejaste. Entonces cuando nos reencontramos prometió conseguir que tú y yo acabaramos rompiendo, que buscaría una sustituta de mi y así no tendría que estar con una puta como yo. Que no quería en su familia una aprovechada que a la de cambio de turno destroce a todo el mundo. No sé que le contaste cuando rompimos, pero desde alquel momento me odia. Lo peor de todo es que esto me lo dijo por teléfono, una vez que intenté contactar contigo, hace bastante, al año de dejarlo, conseguí tú número, pero quien contestó fue tú madre, y muy cabreada.
- ¿y por qué no me lo dijiste?- dice Bill aún procesando toda la información.
- porque yo iba a quedar como la víctimita, tú madre acabaría por odiarme más y para colmo no soy la única, a Ria también le tiene ganas. Y si de verdad me conocieras, sabrias que yo no me habro tan fácil mente a la gente, ni siquiera a Dario.- le dice, como haciendole entender que a la única persona que ama es a él, que la única persona que realmente confia es en él. Se sienta en el borde de la cama.
- ¿cuando tienes que ir a ver al...?- se queda parado, tiene miedo a decir la palabra psicologo...
- dentro de cuatro meses.
- ¿por qué tan tarde?
- porque la otra era el día de tú cumpleaños.-
- oh...
- ¿no tenías que irte?- suspiran los dos.
- no pienso dejar que nadie te diga eso, ni si quiera mi propia madre, si realmente te dijo eso, que más le dará que me quede una hora más... o dos... o un día entero. Se que está mal hacerle eso a una madre, pero se a pasado...- dice hablando para si mismo, pero en voz alta. Deja las muletas a un lado y se echa despacio en la cama. Mira a Déborah, que no sabe qué hacer. Este extiende una mano, para que ella se lo de. Esta se lo da, tira de ella hasta él y la acurruca cuidadosamente en su pecho. Dandola besos en la cabeza, ella haciendole mimos en la tripa, por encima de la venda, acaban por dormirse de nuevo.

-¿pero no venía ya para casa?- dice su madre, realmente enfadada.
- y yo qué sé mamá. Déjale que disfrute, que vida solo hay una.
- ¿pero qué va a disfrutar con tres costillas rotas?
- pues... ¿sexo oral?- comienza a reir Tom.
- no tiene gracia. Llámale y dile que si no viene voy yo.
- aaaaaaaaaayy.... que pesada te vuelve a veces mamá.- dice Tom mientras marca el número.
- ¿diga?- dice medio dormido.
- dice mamá que vengas ya. Que si no irá a buscarte.- Bill se queda callado por unos segundos...
- ¿está ahí?- dice enfadado.
- sí, ¿qué pasa?
- pásamela.- Tom pone el altavoz.
- Ven a casa ya.
- ¿para qué, para que vuelvas a llamar a mi novia puta, para separarme de ella y volver a entrar en depresión, para encontrar una sustituta que no se aproveche de mi? No sé que parte de la historia que te conté quisiste escuchar, pero quien la dejó fui yo, en realidad fui yo quién le destrozó la vida, encima ni si quiera me contaste que intentó contactarse conmigo, la daba perdida del todo. Lo peor de todo es la contestación tuya, ¿por qué tuviste que coger mi teléfono? Dime mamá, ¿por qué la odias tanto? No fue su culpa que acabara yo así, fue la mía por no pensar bien las cosas antes de haberlas hecho. Así que si quieres que vaya a casa, tendrás que empezar a respetar mis decisiones, ya tengo 26 años, ya soy mayor para decidir que hacer, sí , eres mi madre y quieres protegerme, pero así lo empeorarás todo, pero no solo respetar a mi novia, a la de Tom también.
- ¿cómo que la mía también?- dice Tom.
- lo de Ría ya lo sospechaba yo, ¿que raro que Ría esté fuera no mamá?
- ¿de qué estás hablando Bill?- dice Tom.
- vamos cuéntaselo, te crees que no llamé a Ría, para preguntar qué tal andaba y que me contestara que mi madre es una mala persona... y por suabizar la palabra...
- ¿MAMÁ QUÉ LE HAS HECHO A RÍA?- dice con lágrimas en los ojos, tiene miedo de que le haya pasado algo muy grave.
- si de verdad nos quisieras nos dejarías ser libres, pero con algunas condiciones...- su madre no sabe que decir.
- ¿mamá dónde está Ría?- dice Tom llorando.
- la he pagado un avión de vuelta a casa, mañana estará aquí, en realidad era una sorpresa...- dice Bill, calmando la voz.
- mamá, esta vez sí que te has pasado.- dice Tom, llorando.
- cuando tengais hijas entedereis mi situación, al igual que ellas me entenderán cuando tengan hijos.- dice su madre al fin.
- eso no es excusa.- dice Bill.
- cuando tengas una hija, no querrás que ningún chico se acerque, la querrás toda para ti, es tú pequeña.- dice su madre explicnadose.- cuando ellas tengan hijos, querrán lo mejor para ellos, una chica que les haga feliz todos los días, que cuando llegue a casa te diga “joe mamá, como la quiero” que lo diga con una sonrisa de orja a oreja, que venga babeado y lleno de mordiscos y chupetones, que se vaya con una caja de condones y vuelva con ella vacía, feliz y desahogado... eso es lo que querran para ellos, y si viene a casa llorando y este dos años sin parar de llorar por esa persona, acabarán por odiarla, odiará lo que le ha hecho a su pequeño niño, a su frágil criatura...- comienza a llorar. Esto es la escena del llanto, todos lloran.
- ¿y qué te a hecho Ría?- dice Tom secandose las lágrimas.
- ¿es que no te acuerdas?
- ¿de qué?
- estuvisteis dos años saliendo en secreto, yo era la única persona que lo sabía... y entonces viniste llorando porque ella te dejó por otro... en aquel momento tu autoestima bajó demasiado... te acostabas con cualquiera que te dijera guapo, que se interesara por ti y por tú dinero, te daba igual, fuera quien fuera, te la llevabas a casa... o si no, venias de alguna fiesta hasta arriba... dejaste de creer en el amor Tom... pero si realmente te olvidaste de eso... y la quieres... haz lo que quieras... Gordon me dijo que las dejara en paz, pero sois mis hijos, mis dos niños iguales, mis dos niños frágiles, mis dos niños que si les dicen que no se deprimen, puede que os tuviera un poco mal criados, pero cuando tienes dos niños iguales y te enteras de que no puedes tener más... te encariñas demasiado de ellos y quieres darle lo mejor... por eso vuestro padre y yo nos divorciamos, no podía tener mas hijos, ni si quiera in vitro... él quería una nueva familia y cuando ya ese matrimonio dejó de tener sentido nos separamos y nos fuimos cada uno por su lado, yo con vosotros y él con su nueva familia...- los dos hermanos están atónitos, no saben que decir, ella tiene razón, una madre hace lo que sea con tal de proteger a sus cachorros, tengan la edad que tengan.- si tanto las quereis yo respeto esa decision, pero la proxima vez no soy consecuente de mis actos.- los hermanos no saben qué contestar, su madre les ha dejado con la voca abierta.
- no habrá una próxima vez.- dice al fin Bill. Entonces comienza a picarle la nariz.- no, no, no...- empieza a quejarse, intenta cortar el estornudo, pero todo acaba en tragedia. De nuevo comienza a toser, sele cae el móvil al suelo, Déborah se levanta de golpe.
- ¿Bill? He, vamos respira... relájate, no te pongas nervioso.- dice a su oido en un susurro.- esoty aquí, no me voy a ir.- pero Bill no puede parar de toser y retorcerse. Comienza a no poder respirar, al intentar parar el estornudo, la saliva se fue por el lado equivocado. Déborah le pone erguido, después le obliga a mirar al suelo, busca la forma de darle en la boca del estómago, pero sin hacerle daño en las costillas, despues le da un fuerte golpe y Bill empieza a soltarlo todo.- shh... tranquilo.- Bill deja de toser. Está temblando por haber devuelto. De pronto entra el guarda espaldas de Bill.- vamos respira ondo.- comienza a respirar ondo ella, para que Bill le siga el ritmo, hasta que se relaja.- llevale a bajo para que se ponga un vaso de agua, en el mientras yo limpiaré esto.- le da un beso. Bajan a la cocina, Bill se pone un vaso de agua, en el mientras Déborah está limpiando la vomitona. Baja a la cocina, Bill está sentado.
- ¿te encuentras mejor?- dice Déborah acariciandole el pelo.
- sí, aunque me duelen las costillas del esfuerzo de vomitar.
- lo siento...
- no pasa nada.- la besa.
- deberías volver a casa, tú madre debe de estar de los nervios.
- ¿te has enterado de la conversación?
- ¿qué conversación?
- llevo hablando 20 minutos por telefono...
- pues si me he enterado de algo no me acuerdo, me has levantado de un susto y no sé ni qué estaba soñando...
- pues... le he contado a mi madre lo que me dijiste... emos hablado y todo a quedado en paz. Solo se preocupaba por mi... por eso te dijo eso por teléfono, cuando lo dejamos... la verdad que me deprimí bastante... la verdad que Tom y yo somos un poco mimados y cada vez que nos dicen que no nos deprimimos... así que mi madre se enfadó contigo... y con Ría también...
- ¿en serio?¿qué hizo ella?
- la primera vez que salieron ella le dejó por otro y Tom se iba con la primera que le dijera guapo...
-oh...
- ¿te vienes conmigo a casa?- dice Bill dejando el vaso en el fregadero.- quiero estar contigo, pero mi madre me reclama...- suspira. Ella se encoge de hombros.
- antes tengo que ducharme. Así que me ducho y me visto.- este pone ojos de cordero degollado.-¿qué pasa?
- ¿puedo...?
- ¿ducharte conmigo? Pero si llevas la escayola...
- da igual, me pongo una bolsa y arreglado.- dice sonriente. Ella suspira.
- anda, vamos.
En el baño, ella le quita la venda de las costillas y despues le pone una bolsa en la escayola. Se desnuda y se meten en la ducha. Ella comienza a lavarle el pelo, después él a ella y luego se enjabonan a la vez.
- por cierto, ¿te podré acompañar al psicologo?
- claro... pero ¿para qué?
- para que no vayas sola.- le da un beso en la frente.- te quiero.
Terminan de ducharse, y van a casa de Bill y Tom, es la hora de cenar así que la madre de los hermanos hizo la cena. Se sentaron a comer los cuantro. Suena el móvil de Bill.
- ¿diga?
- hola Bill, acabo de llegar al aeropuerto...
- ¿ya? Que pronto... le diré a James que vaya a buscarte.
- vale. Ahora nos vemos.
- hasta luego.- cuelga.
- ¿quién era?- pregunta Tom.
- eehhh... una amiga... que había quedado con ella... me dijo que cuando saliera que le llamara que vendria para acá.- le manda un mensaje a James. Déborah lo lee y ahora lo entiende todo, es la sorpresa de Tom, así que decide seguirle el royo.
- ¿una amiga?- Bill la mira...
- sí... ¿estás celosa?- la mira sorprendido.
- ¿y para esto vengo yo, para que venga tú amiguita?- resopla.
- pero... que solo somos amigos, además tiene novio...- pone los ojos en blanco.
- ¿y quién es?- dice Tom.
- pues eso, una amiga. Que cotillas sois todos leche.
Al cabo de 15 minutos llaman a la puerta, están en el salón, viendo una peli.
- Tom, abre tú.- dice Bill.
- anda, pero si es tú amiguita, ve abrirla tú.
- yo lo haría, pero...- mira a Déborah, que se a quedado frita. Suspira...
- está bien...- va con mala gana abrir la puerta. Cuando la abre, Ría está sonriente, Tom se queda atónito, pensaba que vendría mañana. Corre a abrazarla. No contiene las ganas de llorar de la alegría. No para de darla besos y decirla cuanto la quiere.
- he, venga despierta, vamos a la cama que estarás más cómoda.- dice Bill acariciandole la cabeza.
-mmmm... aquí esoy cómoda.
- vamos tonta. - dice riendose.
- llevame.
- claro, como que puedo.
- sí, le dice a tu guarda espaldas que te coja y luego tú me coger a mi.- dice aún echada sobre sus muslos.
- anda, levanta.- la agita un poco.
Se queja y se levanta. Le mira.
- estaba muy cómoda.
- ya, pero yo no voy a dormir en el sofá teniendo una cama.- le dice mientras coge las muletas. Déborah llega antes al cuarto y se mete al baño. Cuando llega Bill, Déborah sigue en el baño. El se quita los pantalones y se queda en calzoncillos, se echa en la cama y entonces sale Débora, acaba de tirar de la cadena y va en ropa interior. Bill la mira “está en coña ¿no?” piensa para él. Déborah se mete en la cama, le da un beso y se acurruca a su lado, pasa el brazo por su pecho, por encima de las vendas, se ríe tontamente y le muerde el piercing del pezón.
- oye.- se ríe.- que me haces cosquillas.
- te quiero. Buenas noches.

FIN

miércoles, 7 de agosto de 2013

Capitulo 65

-Bill...- digo depsués de haberse ido. Miro la puerta, bueno, más bien al infinito. La miro fijamente, con la mente en blanco durante un buen rato. ¿por qué no debería estar aquí? Suspiro y contengo las lágrimas, no sé por qué quiero llorar... pero ¿por qué se a ido? ¿qué he hecho mal? Sigo así hasta que mi teléfono suena.
- ¿diga?- digo aún distraida.
- ¿está Bill por ahí?- esa voz... ¿Tom?
- no... acaba de salir...
- ¿segura? Es que no me coge las llamadas.
- sí, lo que ya no sé es a dónde se ha ido...
- bueno... si llega te mando un mensaje... hasta luego preciosa.
- adiós.- cuelgo. Sí ese era Tom, es el único que me llama preciosa, de los tíos que conozco...
Suspiro de nuevo y subo a mi cuarto. Me tiro a la cama, boca arriba y miro fijamente al techo... pensando... segura mente le habrá llamado David... sí, será eso... mientras comienzo a pensar poco a poco me voy quedando dormida, aunque no tengo sueño.
Me levanto de golpe. ¿qué coño a sido eso? Me levanto de la cama de un salto. ¿Qué hora es? Son las ocho de la tarde... llevo toda la mañana y tarde durmiendo... abro la puerta de mi habitación.
- joder, perdóname, es que estoy... ¿donde cojones se habrá metido?- ¿Tom?
- vamos, no a sido nada, relajate.- ¿se puede saber que hace aquí Tom? Bajo las escaleras y le veo en el sofá, y veo también a Sofía recogiendo algo del suelo.
- ¿Tom?- digo medio dormida e insegura, no sé si es él. Se gira y me mira, apunto de llorar parece. Bajo el tramo a toda prisa y me acerco a él.- ¿qué te pasa? Vamos, no llores.
- no encuentro a Bill por ninguna parte... no... no sé dónde está... tengo miedo.- dice tapandose la cara... no es nada agradable que tú hermano, encima tu gemelo que estás mucho más unido a él desaparezca...
-¿no fue a casa o al estudio?
- no, me llamó David para saber dónde estaba, por qué no llegaba y entonces te llamé a ti y me dijiste que ya se había ido. Esperé un rato pero no apareció... y comencé a preocuparme... le he busado por todas partes y no le encuentro... tengo mucho miedo de que le haya pasado algo...- de pronto me vino algo que me dijo, hace bastante, una vez, que iba Bill un poco suelto y comenzó a contarme su vida... “cuando tengo problemas, me gusta esconderme... sí, esa es una de mis virtudes, que me comporto como un niño pequeño... pero soy incapaz de afrontar los problemas, me pongo nervioso y comienzo a hacer gilipolleces... asique decido por esconderme y ya apareceré cuando se hayan calmado las cosas.”
- vamos, no te preocupes, seguramente esté escondido en alguna parte... lo que ya no me dijo fue dónde...
- ¿de qué me estás hablando?
- no sé si te lo habrá contado, pero un día me contó su vida y me dijo que le gustaba esconderse de los problemas, por eso evitaba tenerlos con él, al menos los problemas gordos...- me encojo de hombros.
- pues nunca me había contado eso...
- pues tendrás que hacerle beber para que suelte sus pensamientos más profundos que no cuenta a nadie...
- pues es imbécil, así genera más problemas... y menos mal que aún no le he dicho nada a mi madre... porque entonces llamaría a la poli y removería cielo y tierra para encontrarle...
- es vuestra madre... ¿que esperabas?
- diooooos.....- despronto Tom estalla y se pone a llorar... oh, joder, nunca he visto a Tom llorar... ¿qué hago?
- vamos, Tom... no llores. Mañana por la mañana seguramente aparecerá... tranquilo...- le froto la espalda...- ahora deberías irte a casa, y descansar... quizás haya llegado ya.- intento animarle...
- ¿puedes quedarte conmigo a dormir? Ria está fuera y no quiero estar solo en casa...- me mira, con los ojos rojos y toda la cara mojada. Le ofrezco una sonrisa de medio lado.
- ¿no te importa, no?- le digo a Sofía, que niega con la cabeza y una sonrisa también de medio lado.- vamos.- le digo a Tom. Nos fuimos hasta su casa. Estabamos en la cocina, serían las dos de la mañana o así. Yo no podía dormir y Tom no quería dormir. Oimos la cerradura, Tom pega un brinco de la silla y me mira. Se asoma desde la puerta de la cocina y no sé a quién ve, supongo que es Bill. Oigo caerse algo y veo a Tom salir corriendo hacia esa dirección. Me asomo yo también, Tom acaba de encender la luz y veo a Bill, borracho como una cuba y lleno de heridas...
- ¿tú eres imbécil? ¿O que te pasa?- dice Tom con un tono bastante enfadado, pero a la vez preocupado. Bill comienza a reirse.- ¿que cojones? ¿te estás riendo de mi?- sigue riendose, pero después se queja, se toca las costillas y me doy cuenta de que lo más seguro es que se las hayan roto. Salgo disparada a su dirección.
- Tom hay que llevarle al hospital, lo más seguro es que le hayan partido las costillas y esperemos que no hayan astillas.- Tom me mira muy preocupado, le levanta y Bill vuelve a tocarse las costillas.
- no, no, espera, espera.- dice Bill y de pronto echa la pota en todo el porche. Tose y denuevo devuelve. Se limpia la boca con la manga.- espera, espera... qe no qero ir al hosripal.- intenta tirar en dirección a casa pero Tom insiste y le obliga a ir hacia el coche.- qe pares joño, je no qero ir horispal.- de nuevo se queja y se toca las costillas.
- vamos Bill, que no te van a hacer nada, tranquilo.- me mira, alza las cejas, se suelta de Tom, como puede, me coge con las manos el mentón y me planta un beso ahí mismo. Se sepra unos centimetros de mi.
- yo te quiero.- y de nuevo me besa y se separa de mi.- yo te quiero.- y de nuevo hace lo mismo.- yo te quiero solo para mi.- hace otra vez lo mismo.- soy un egoista, y te quiero para mi.- otra vez, pero esta vez intenta hacer que el beso dure más, pero de nuevo se retuerce.
- vamos Bill, hay que ir al hospital.- Tom coge de nuevo a Bill y le subimos al coche. Lo que no entiendo es como Bill se ha peleado con alguien... suele tener guardaespaldas...- Bill... ¿y tu guardaespaldas?
- ¿mie qé?- me mira totalmente perdido.
- eso, ¿dónde coño está Johnn, James?- pregunta Tom a su guardaespaldas
- no lo sé señor. Pensé que iba con Bill. Le llame bastantes veces, pero no contestaba tampoco.- de pronto una pequeña sobra aparece en la ventana del copiloto, donde estaba Tom sentado. Pegamos un brinco los 3.- Johnn.- sale del coche y va a ayudarle. Tom baja la ventanillla.
- vamos, subid los dos ahora.- James sube al asiento del conductor y Johnn destrás de Tom. Le miro y veo que tiene un brazo roto y el hombro dislocado.
-¿estás bien?- le pregunto... me mira mordiendose la mandíbula.
- perfectamente, señorita.
- no, eso no es estar bien. Tienes un brazo roto y te has dislocado el hombro. Y por lo que veo tambien te habrás hecho cortes profundos, por la cantidad de sangre en tu camiseta y en tus manos.
- estoy perfectamente señorita.- dice de nuevo.
- ¿se puede saber qué coño a pasado?- dice Tom... está realmente enfadado
- señor... el señor Bill comenzó a beber y cuando ibamos a ir de vuelta a casa se nos cruzó un camión. Consegui sacarle del coche, aún yo dentro. El señor Bill estaba muy aturdidio y cuando fui a salir ya no estaba. Andé buscandole y me di cuenta de que habría vuelto a casa. Por fín llegue a aquí y les vi a ustedes llendo hacia el coche. Siento habeles asustado.
- ¿no irias tú también bebido?- ¿TOM? ¿CÓMO LE PREGUNTAS ESO? ANIMAL
- ni loco, señor. El camión iba con luces bastante tenues, no le vi y se saltó el semáforo. A sido mi culpa y me disculpo por ello.
- no a sido tú culpa. Cualquiera tiene accidentes. No todo el mundo es perfecto. Ahora cuando lleguemos al hospital llamamos a un médico y que te mire.- le digo, Tom cuando está enfadado es como Bill, no sabe que dice.
- Sí, fue mi cualpa. Debi verle.- oh, por dios... odio los guardaespaldas, siempre preocupandose de todo y echandose la culpa de todo lo que pase.
- no, todos cometemos errores.
- un error que podría haberle costado la vida al señor Bill.
- pero no lo a echo. El pasado es pasado y hay que afrontarlo y pasar página. ¿te crees que Taylor no a tenido accidentes como ese? Estando yo dentro y sobria. Deja de darte latigazos a ti mismo, por algo que no has hecho tú. Fue culpa del camionero y punto.
- sí, pero es su debe....- le interrumpo.
- y punto. ¿me entiendes? Ya he dicho que nadie es perfecto joder.
Llegamos al hospital. Bill tenia 3 costillas fracturadas, un esguince en la muñeca y 2 corte profundos en las piernas. Johnn a parte del brazo roto y el hombro dislocado, varios cortes cerca de los riñones, un esguince en el tobillo y bastantes coretes en las piernas... no sé como podía ni andar.. bueno, supongo que los enseñan aguantar el dolor...
estabamos en la habitación, Johnn tenia una escayola y una venda en el hombro, al igual que en la pierna, pero seguia depie el tío.
- deberías guardar reposo...- le digo, está de pie, al lado de la cama de Bill.
- ese no es mi trabajo.
- pero si no guardas reposo no podrás hacer bien tú trabajo. Deberías irte a casa, está James y si hece falta, Taylor está fuera.- sigue quieto.
- como ya le he dicho, ese no es mi trabajo.- miro a Tom. Este suspira y se acerca a él.
- debes reposar Johnn, ve a casa y cuando te recuperes volverás al trabajo, mientras tanto está James y los demás.- este asiente con la cabeza y se va de la habitación.
- siempre son tan cabezones...
- como debe ser. - se sienta a mi lado, esperando a que Bill se levante.
Pasa una hora más o menos, Tom se ha quedado dormido en mi regazo.. pobre... mucho estres... de pronto Bill se pone a tararear... no me puedo creer que siga borracho... debe ser la anestesia...
- laaaaaa.... naaaaaaaaaa.....na na na naaaaaaaa...naaaaaa... tariiiiiiiiiiiiiiiiiii.....ri ri ri ri riooooooooo and aaaaaaaaaaaal la la la la laaaaaa laaaaa.... tarinala tarinalaaaaaaa laaaaa.....- dejo a Tom acostado en las butacas y me acerco a Bill, él sigue tarareando.
- Bill, está tú hermano durmiendo, y estamos en un hospital, asique callate.
- ¿eh? - se empieza a reir.- holaaa.....- dice a lo borracho desesperado. Va a incorporarse pero comienza a retorcerse.- aaaaaay. No me guta los horsipales.
- ¿horsipales? Bill... duermete... que aún estás borracho...
- no, no tengo sueño. Ven.- me coge del brazo y tira de mi obligandome a estar casi en cima de él. Me coge como puede de la cintura y me acerca mucho más a él.- ponte enciiima de mie.
- no Bill, tienes rotas 3 costillas... no voy a ponerme encima de ti. Anda suelta me.
- ¿no me qieres?
- pero que tonterías dices. Pues claro que te quiero.
- bésame.- suspiro, me acerco a sus labios y le beso, lentamente. Intenta de nuevo ponerme encima de él, se retuerce y yo doy un brinco a fuera de la cama.
- Bill.. no. No insistas. Acabarás haciendote más daño.
- pues me pongo a cantaar.- comienza de nuevo a tararear.
- Bill, te estás comportando como un niño pequeño, para. Vas a despertar a tú hermano, ¿es que no te importa?- para de cantar y me mira.
- eso es jugar sucio.
- tú me hiciste lo mismo ayer en la cocina. Jugaste sucio, yo no quería devolvertela, pero tú me has obligado. Ahora duermete.
- no me da la gana.- dice con tono cual niño enfadado.
- haz lo que quieras, pero no hagas ruido.- me voy a donde está Tom y de nuevo le acurruco en mi... son tal para cual... comiezo a acariciar el pelo de Tom y a juguetear con sus rastas, el par que tiene.
- ¿intentas darme celos?- dice Bill cruzado de brazos y sin mirarme. Suspiro. Odio cuando bebe.
- Bill, deja de decir tonterías.
- pues no estoy celoso, me importa una mierda lo que hagas. Ya no me importas.- calma Déborah, calma... le ignoro y sigo haciendo mimos a Tom.
- ¿ahora me ignoras? Pues no me afecta naaada. No me importar.
- Bill. Para.
- porque tú lo digas.
- Bill, tú hermano lleva desde las nueve de la mañana despierto, a estado trabajando contigo toda la puta mañana, después se fue por ahí con Geo y Gusti y luego lleva toda la puta noche buscandote y preocupado por tí. Son las cinco de la mañana y no a parado, al menos se merece un pequeño descanso y no está aquí Ria para andar haciendole mimos para conseguir dormirse. Asique para de decir gilipolleces.- me mira. Aparta la mirada hacia el techo, aún cruzado de brazos. Resopla y se pone de morros. En serio.... odio cuando bebe... al cabo de un rato Bill se duerme. Menos mal, a ver si se le pasa la tontería... pasan al menos dos horas... eternas... deben ser ya las siete más o menos... Tom sigue durmiendo... y Bill también. Saco el móvil le mando un mensaje a Taylor, a ver si me puede traer algo de comer, y supongo que Tom también tendrá hambre cuando despierte. Le pido dos sandwiches, uno de pollo y otro vegetariano. Bill comienza a toser, Tom sigue sin despertarse. Cuanto más tose, más se retuerce. Me levanto y le miro, está sudando... le acaricio la cabeza...
- shhhh... ya... ¿quieres agua?- le cuenta respirar... dios, está llorando del dolor. Llamo a una enfermera. Esta viene corriendo. Hace algo muy raro y Bill se relaja... veo su mano salirse de la cama, como buscando algo y pienso que estaría buscando mi mano, le cojo de la mano y el aprieta fuerte. La enfermera le pone una inyección en el brazo y se va. Vuelve con un vaso de agua.
- si hay algún problema más, me avisais ¿vale?- asiento y se va.
- dónde estamos..?-me pregunta temblando.
- estamos en un hospital.- cojo una toalla que hay cerca y le seco el sudor de la frente.
- ¿qué a pasado?
- tuvisteis un accidente Johnn y tú...
- ¿y él está bien?
- sí, Tom le ha dicho que guarde reposo... ¿te encuentras mejor?
- sí... más o menos... tengo hambre...- me rio un poco. Cojo el móvil y le digo a Taylor que traiga otro para Bill.- ¿con quién hablas?
- con Taylor.
- ¿quién es ese?
- mi guardaespaldas. Yo también tengo uno ¿sabes...?
- ¿y qué le dices?
- que traiga otro sandwich para ti.- asiente y se queda mirandome...- perdóname.
- ¿qué?
- perdóname.
- ¿por qué?- no entiendo qué quiere decir.
- por todo.
- Bill... si no me dices que es... no sabre que decirte...
-pues.. todo... lo de Harry... lo del accidente... no sé que habré dicho... pero perdóname.
- no pasa nada. Está todo bien. Al que tienes que dar explicaciones es a tú hermano y a David... por desaparecer así de pronto...
- no era mi intención... pretendía volver a casa pronto... eran las 10 y estabamos de camino... pero no sé que pasó que estuve andando perdido todo el rato...
- ¿dónde estabas?
- en un bar... bastante lejos de casa... no sé si lo conoces... es el Jorry...
- ¿y te andaste tanto hasta casa?
- ¿sabes dónde está?- pues claro que lo sé, es ahí donde iba con Dario a beber...
- sí... está muy lejos...
- lo sé... pero tenia miedo.... no sabía que hacer...
- tranquilo...no pasa nada... pero la próxima vez no te vayas...
- yo te quiero.
- lo sé.
- yo te quiero....
- Bill... lo sé.
- te quiero... para mi solo... soy un egoista y te quiero para mi solo.- la verdad que nunca pensé que decirle a alguien “te quiero” fuera tan difícil... la verdad que nunca le he dicho que le quiero... me daba tanto miedo... su reacción... siempre lo he pensado para mis adentros... lo mucho que le quiero... pero nunca me atreví a decirselo...- tenía tanto miedo...
- ¿de qué?
- de perderte... Harry estaba tan dispuesto a hacerlo... qué querías, te beso en mi propia cara...- suspira...- y luego me dijo aquello... lo único que hacía era provocarme, para hacerle más daño y que tú te enfadaras conmigo... y luego cuando le acompañaste a la puerta... pensé que no pintaba nada... no quería que me hecharas ningún sermón... o que simplemente nos quedáramos callados sin nada que decir...-suspira...- por eso me fui... llámame cobarde... pero soy así...
- para mi no eres ningún cobarde... a mi también me... daría miedo... estar así con la persona que más quiero... que un día me equivoque y al otro te olvide... da mucho miedo... - dios... estoy a punto de llorar...
- y perdona por haberte dicho lo de Natallie... no era mi intención... solo quería que me entendieras..
- no pasa nada... tú te defendiste como pudiste... eso es lo que tiene el miedo... hace que evites decir cosas por la reacción de los demás.... o por el simple hecho que quieres que te entiendan y la cagas...- suspiro... dios... ahora que me doy cuenta... nunca me he atrevido a decirle a Sofía que la quiero... que sin ella soy nada... que si se va estoy sola... no me queda nada... me arrepiento mucho de no decirselo... pero ya no vale la pena... seguirá igual de impasible conmigo como siempre... pero eso es lo que tiene el miedo... suspiro de nuevo... el miedo y el amor... las peores armas sentimentales que pueden matarte... la tristeza del alma te mata más rápido que un cáncer... pero tengo que pasar página, lo pasado es pasado... ya está. Suena la puerta. Entra Taylor con una bolsa... le sonrío y me los da.
- estaré fuera.- dice y se va.
Saco el sandwich vegetariano para Bill. Se lo abro y comienza a comerlo lentamente. Saco el mío de pollo, lo abro y me lo empiezo a comer.
- está rico...- dice Bill... limpiandose los bordes de los labios con la lengua.
- sí... mucho.- le sonrío, mirando atontadamente a sus labios...
- ¿pero que hace comiendo?- dice, de pronto, una enfermera exaltada...
- tenía hambre...- dice Bill terminando de masticar trocitos del sandwich.
- pues no debes comer. Hasta que no llegue el doctor.- dice la enfermera..
- ¿me puedo morir?- me río... que tonto es.
- no... ¿qué tonterías dices?- dice la enfermera.
- entonces no pasa nada que me lo coma... si no me voy a morir que más da.- le da otro bocado... a veces sabe regatear...
- puede que no se muera, pero puede que le entre diarrea o ganas de devolver.- Bill pone cara de poquer... no se lo esperaba... ni yo tampoco...- si tiene hambre beba agua y así se llena.
- ya pero luego tendré que ir a mear al baño...- dice aún con comida en la boca.
- pues lo hace en el bote.
- pues no...- le interrumpo.
- Bill, no insistas... es una enfermera y son más cabezonas que tú...
- pues yo tengo hambre.- Le da otro bocado.
- haga lo que quiera, pero yo ya le advertí y quien avisa no es traidor..- mira un par de cosas y se marcha.
- ¿estás mejor?- le digo acariciandole el pelo.
- síp.- me mira sonriente como un niño pequeño. Y se acaba el sandwich.
- ahora deberías descansar.- voy a hacer el amago de irme pero me coge del brazo.
- no, no tengo sueño. Quiero estar contigo.- intneta ponerse recto, pero se retuerce por las costillas y vuelve a tumbarse.
- voy a estar aquí al lado, descansa.- me acerco a él y le doy un beso, descansa. Pone cara triste, suspira y mira hacia el techo. Yo intento echarme un rato, en los sofás de mala muerte de los hospitales, al lado de Tom.

Oigo risas. Comienzo a avisparme de qué está pasando.
- me has asustado Bill.
- lo siento, mamá... no era mi intención...
- pero ¿por qué? ¿por qué ese accidente?- y antes de que Bill diga nada, me doy cuenta que en realidad fue culpa mía... por querer esconder las cosas... todo es por mi culpa... sigo haciendome la dormida... no sé qué voy a hacer despierta...
- porque...- antes de que diga nada, alguien interrumpe entrando a la habitación.
- buenas tardes.- ¿taylor?- ¿señorita?- abro los ojos y le veo con papeles y restos de sangre en los puños de la camisa. Le miro. El hace un gesto para que salga a fuera.- con su permiso.- me levanto sin mirar a nadie y salgo de la habitación.- hemos encontrado datos del presunto accidente. El conductor iba demasiado colgado y no sabía que hacia...
- ¿y para eso teníais que pegarle?
- había que asegurarse, señorita.
- dios... llevame a casa.- le digo a Taylor... estoy muy incomoda en esa situación... salimos a fuera... Taylor fue a por el coche.
- eh, espera..- dice Tom saliendo del hospital.- ¿a dónde vas?
- estoy muy cansada Tom... voy a casa a ver si duermo un poco...
- ¿no será por mi madre, no?- algo que sabe Tom pero no Bill.... es que su madre me odia... aunque parezca que nos llevemos bien.... es al revés... lo peor es que a Ría le pasa lo mismo... Tom sabe lo mal que su madre se lleva con las novias de los dos... suspiro..
- ¿tú qué crees?- le digo alzando las cejas...
- en algún momento se lo vas a tener que decir..
- ¿el qué? ¿que su madre no me soporta? ¿que está deseando de que me muera? Encima después de lo que pasó hace varios años... no fue mi culpa... fue él quién quiso dejarlo...
- pues.... tendrás que decirselo... porque me dijo que aún no te dijera nada, ni a ti ni a Ría, pero que quería hacer una comida con los cuatro...
- ¿quién? ¿tú madre?- no puede ser verdad..
- sí... parece raro... pero lo quiere hacer... sabes que es lo peor... que se piensa que no sé como trata a Ría... pero no puedo decirla nada porque Ría no quiere más problemas... y la entiendo...
- claro, y si yo le dijera algo a Bill, esto lo empeoraría todo... porque ya sabes como es tú hermano...
- ya... bueno... pero tendrás que decirselo... acabará por enterarse...
- pues ya veré cuando se lo digo, pero deja de agobiarme... bastante tengo ya...
-bueno... descansa.- me abraza.- y ánimo.- me suelta y me da un beso en la frente. Ay Tomi.... como se entere Bill de todo... se va a enfadar con muchas personas... es demasiado celoso.... suena el clacson, es Taylor. Entro en el coche y me lleva a casa. Cuando entro no hay nadie... solo está Sam y Franc... mis perros... las llaves de Raquel y de Sofía no están... deben de haber salido... subo a mi cuarto y me tiro a la cama. Suspiro... por qué las suegras son así..? me refiero que en algún momento tendrán que separarse de sus hijos... ya se van haciendo mayores... me molesta mucho... una vez cogí el móvil de Billy mientras estaba en el baño. Además él me dijo que lo hiciera... ya que era su madre y salía en seguida... me puso a bajar de un burro en solo un minuto... y fue cuando me dijo lo de Ría... “ si os creeis Ría y tú muy listas es que no me conoceis... preparate, como tú amiguita Ría, puesto que pienso haceros la vida imposible hasta que no te separes de él... no pienso dejar que unas niñatas mimadas se anden aprovechando de mis hijos porque tienen dinero... que te quede claro.” me dejó sin palabras... ¿qué yo me aprovecho de Billy...? venga por favor... si fuera por dinero no me comportaría así y lo peor de todo es que no me falte dinero. Se ganarme la vida yo sola, no hace falta que me mantenga nadie. Resoplo. Menuda madre tiene.... pero tampoco quiero decirselo... puesto que se como se pone Billy... y claro... son las palabras de su madre contra las mías... además no me gusta ir de victimita... eso me repatea demasiado... ni quiero ser el asesino ni la victima, solo el espectador que observa... odio esas situaciones... en fin... debería domir un poco... llevo todo el día allí metida... estoy muy cansada... pero... pero... pero...

- vamos... debería irse a dormir señor. Lleva aquí dos dís, esperando aque su hija despierte. Deberías dormir... a demás, los hosìtales no son un buen sitio para domir con las defensas bajas... mire, le doy una tarjeta de esta pequeña cafetería, le vendrá bien comer algo refortaleciente. De verdad, vaya se a su casa, descanse y vuelve. Tiene unas ojeras muy grandes.
- no pienso irme sin ella... - ¿papá? ¿Por qué no veo nada?
- Bip, bip, bip, bip, bip, bip....- ¿estoy en un hospital? ¿Qué cojones pasa? ¿PAPÁ?
- ¿se encuentra bien?
- acaba de mover la mano... acabo de verlo. A movido la mano. A movido la mano...- ¿por qué no puedo hacer nadaaaaaaaaaaa?
Despierto llena de sudor. Dios, solo a sido un sueño... papá... me hecho a llorar. ¿Por qué a mi? “ deberías ir a un psicologo.” las palabras de Dario resuenan en mi cabeza... “aún no has superado lo de tú padre...” suspiro... tiene razón... me levanto, me voy a duchar y después me visto. Miro en las tarjetas que tengo... y encuentro una que me dió Dario... “es un buen psicologo... es de confianza.. yo voy allí... en serio, piensalo bien.” suspiro y llamo.
- Hola buenos días, habla con Sabrina lopez, de Wasban ¿qué desea?
- sí, hola... quería pedir una cita...- miro en el papel y pone el nombre del psicologo “Jorge López”-con Jorge López...- ¿es español?
- sí, espere un momento.- dios... esto es patético...- puedo darle una cita el mes que viene. Ya si usted desea habla con él y deciden cuando verse.- dios... ni que fuera un amante...
- ¿para cuándo sería la cita?
- para el 1 de septiembre...- mierda... ¿tenía que ser ese día? - ¿no tiene otro día?
- ehh... deja que lo mire...- sí, tú mira, mira...- sí, pero es para dentro de cuatro meses... y las tarifas son más caras...- eso no me importa..
- ¿qué día?
- el 20 de diciembre...- no me pilla mal...
- ¿y de cuánto estaríamos hablando?
- la hora son 200, en esas fechas. La tarífa normal es de 150...- suspiro...- tiene bonos descuento, si elige los bonos de sesiones son más baratos...
- deme cita para ese día.
- ¿para el 20 de diciembre?- suspiro...
- sí...
- bien... ehh.... ¿desea por la tarde o por la mañana.?
- por la tarde.- suspiro de nuevo... dios... ¿qué estoy haciendo?
- ¿a las siete y media le viene bien?- suspiro.
- claro...
- ¿desea una hora o dos?- pues... dos horas...¿por qué no?
- dos horas.
- muy bien. ¿su nombre?
- Deborah Ramos.- suspiro... dios.... no me puedo creer que haya caido tan bajo...
- ¿algún numero de contacto?- madre mía....
Termino de darle todos los datos necesarios y cuelga.... suspiro... ¿qué estoy haciendo? Me siento en la cama y me echo a llorar.... dios cómo he caido tan bajo... bueno... no es momento de llantos... miro mi habitación y está completamente desordenada... suspiro... debería ordenarla... suena mi móvil... ¿Dario?
- ¿diga?
- al final te has decidido.
- ¿perdón?
- sí, a Jorge. En serio, es de muy buena confianza. Aún seguimos en contacto.
- eres un acosador de mierda.- digo con tono enfadado.
- no, solo me preocupo por ti.
- el que debería ir a un psicologo eres tú.- digo con el mismo tono.
- yo fui cuando tuve que ir.
- pues a lomejor no es tan bueno como parece...- de pronto me cuelga... creo que me he pasado... dios... estoy demasiado mal... me echo a llorar a moco tendido... no lo aguanto más. Son tantas cosas a la vez... llaman de nuevo a mi numero.
- por favor perdóname. Yo no quería decir eso... pero estoy demasiado mal... lo estoy pasando muy mal...- digo aún llorando.
- ¿mal por qué?- ¿Bill? Miro el número que me llama... es él... dios... me quedo callada... no sé qué decir...- ¿Deborah, pasa algo? ¿por qué estas mal? ¿por qué te has ido así tan corriendo hoy?-
- ¿qué hora es?
- me preguntas eso, llorando y diciendome que estás mal! Dime que te pasa y no cambes de tema.- sin pensarlo dos veces, le cuelgo... ahora mismo no estoy como para hablar... vuelve a llamarme. Y le cuelgo. Me llaman de nuevo. Es Dario... lo cojo. Aún con la voz quebrantada de llorar.
- ¿diga?
- ¿te encuentras bien? ¿quieres que vaya para allá?
- no sé si deberías... acabo de colgar a Bill y ahora me está intentando llamar...
- ¿dónde está?
- en el hospital...
- ¿y eso?- seguro que no le importa una mierda...
- tuvo un accidente y tiene varias costilla rotas..- suspira..
- voy para allá.- antes de que pueda decir nada me cuelga. Cuando estoy mal... da igual lo que nos distancie, siempre vendrá a ayudarme. De nuevo Bill me llama.... como le coja ahora el teléfono se va a estar hecho una furia... de neuvo le cuelgo. Y él vuelve a intentarlo. Ahora mismo con la persona que quiero hablar es con Dario... sí, tengo un novio, pero con él no puedo hablar de esto...

Al cabo de muchas llamadas colgadas, llaman a mi puerta. Abro y es Dario...

domingo, 16 de junio de 2013

Capítulo 64

respiramos tranquila mente, de vez en cuando dabamos un sorbo al Jack Daniel's cuando mi móvil comieza a sonar.
- ¿no lo vas a coger?- me pregunta Bill.
- sí es importante ya llamarán dos veces.
- o sea, que cuando te llamo y me lo coges a la segunda vez que llamo es por eso. Vale, vale, muy bonito.- dice con tono de indignación.
- pero eso lo hago cuando está el telefono muy lejos, como ahora o que no llego a cogerlo. Cuando no lo cojo es porque no lo escucho, no porque no quiera hablar contigo.
- bueno... ¿oye... te importa si... me enciendo un cigarro?- pues sí... peinso para mi misma, ¿le dejo o no? Jo, debe estar con el mono... sí no, no me lo pediría, aguantaría... bueno, al menos me pide persmiso. Suspiro.
- bueno... pero no tienes aquí el tabaco.
- sí, aquí detrás.
- lo tenias todo planeado. Por eso tu cara de planear algo...- saca un cigarrillo de la cagetilla, se lo enciende y le da una calada, una calada que por supuesto echa a mi cara.- Bill, no tiene gracia, te dejo que fumes, pero no en mi cara...
- pero me gusta hacerte de rabiar.
- ya, pero no sé si sabes que el tabaco, así como lo estás fumando ahora, me ahoga.
- ¿enserio?
- sí, me tapona mis vias nasales, que después al inspirar el oxígeno del ambiente, este no pasa haciendo que mi....- me interrumpe.
- vale, vale, no hace falta que me hables en ámbito científico.
- pues oye.
- ¿qué?- da otra calada.
- nada, pues oye, una expresión... de... que bonito día.
- dios, como te quiero.
- lo sé, todos me aman.
- no, solo yo, como me entere de quién te ama, va a conocer a mis dos amigos llamados puños que tienen ganas de partir bocas.
- bueno, bueno... tampoco te pases. Necesito vida social, aparte de ti y de tu hermano, que además no quiero meterme en esa relación mejor amigo, hermano y tampoco con gusi y gorgi, son tus amigos.- ese tus lo marco más.- y no quiero ser la novia acoplada, así que yo tengo mis amigos.- marco el mis.- y tú, tus amigos.- de nuevo marco ese tus.- no quiero que pierdas a tus amigos por estar demasiado tiempo conmigo... yo no soy así, es más, es algo que odiaría hacer, porque no es la primera vez que me lo hacen a mi y se como molesta eso.
- ¿te quitaron tus amigos?- da otra calada.
- sí, me enfadé con alguien y esta se vengo poniendo toda la gente en mi contra, a la tercera vez que nos enfadamos, haciendo ella la anterior lo mismo, se lo hice a ella y un día me preguntó por qué y yo la dije para que sintieras lo mismo que yo. Después me lo hizo mi mejor amiga, yo comenzé a distanciarme de ella y todo fue a peor y entonces ocurrió lo que ocurrio, todas a mi alrededor la dieron la razón y a mi me dejaron a parte, por un simple erros que cometí, todos cometemos errores, pero bueno, la gente es como es.
- ¿y quién era, si puede saberse?
- pues mi mejor amiga.
- ¿Sofía?
- sí...
- ¿me cuentas toda la historia?
- pues después de eso estuvimos un año sin hablarnos, sin tener contacto de nada, cuando dejamos de hablarnos yo me puse bastante mal, ya que la extrañaba y bueno, yo sabia lo que perdía... pensé que era cosa del destino, para que ella se diera cuenta de lo que hace la gente por ayudarla y a mi me enseñó que debo preocuparme menos de las personas que me rodean... soy muy, bastante protectora con la gente que quiero y eso provocó aquello, entonces un año después, me llamó y quiso que hablaramos, así que hablamos y ella me pidió perdón, yo la pedí perdón y juntamos de nuevo nuestras vidas, así que descubrí que era cosa del destino, que las cosas pasan por algo.
- wuao. Pero... ¿por qué te pidió perdón? Si dices que fue tú culpa....
- pues... la verdad nunca supe el por qué, dijo que la perdonara, pero nunca la pregunté por qué y la dije que no, que me perdonara a mi...
- a lo mejor el destino quiso que pasara un tiempo para que pasar esto de nuevo. Nuestro gran romance.
- sí... a lo mejor. En fin, no quiero recordar cosas del pasado. No me gusta mi pasado... es demasiado oscuro, no entiendo como no me he vuelto una asisina en serie...- nos reimos.
- quizás por las noches mates a gente porque tienes complejo de vampira y necesitas beber sangre humana para satisfacer tu sacia de hambre de matar.
- ¿si no? Pues ten cuidado no vaya a comerte por la noche.- se termina el cigarro.
- ¿dónde lo guardo?
- ¿qué dónde lo guardas? Dirás apagas...
- eso, no sé por qué he dicho guardar... bueno, ¿dónde lo pago?
- pues... apagalo en la.....- pienso.- la repisa, eso, la repisa.
- vale...- lo apaga y bebe un poco del whishky. Suspiro. - ¿te encuentras bien?
- pues la verdad es que no... ahora que he recordado aquello, me encuentro mal..
- pero eso ya pasó, no te agobies, no pasa nada.- suspiro de nuevo. Comienza a hacerme mimos en el pelo y la barriga. Dios, tengo un nudo en la garganta... creo que voy a llorar.- no llores.- sí estoy llorando. Estallo en un sollozo y me tapo la cara con las manos. Bill comienza a consolarme.- ¿pero por qué lloras? Vamos, no llores. Que no me gusta verte así. - me levanta, haciendome quedar, en vez de tumbada, sentada. Me aurruca en su cuello y yo me desahogo. Sigue hacendome mimos en el pelo... dios, necesitaba desahogarme, tengo un cumulo de cosas que en algún momento iba a estallar. Entre lo que pasó con ella, más lo de mi padre, más lo de Bill, más todo a mi alrededor... no sé como aún no me ha petado la patata.- vamos mi niña, no llores.- me besa la frente. Me aparta las manos de la cara y me obliga a mirarle. Me sonrie ampliamente y me besa. Me vuelve a mirar, con una sonrisa amplia, las que tanto me gustan a mi. Eso me obliga a dejar de llorar, no sé por qué, pero comienzo a dejar de llorar, sonrío un poco y me acurruco en el hueco del cuello y el hombro.- te quiero mi niña. ¿quieres que salgamos ya? O ¿prefieres arrugarte más como una pasita?- me río. Suspiro.
- salgamos.- me levanto, cojo una toalla y me la pongo al rededor del cuerpo, por debajo de las axilas. Bill quita el tapón y se pone una toalla al rededor de la cintura. Me abraza y me besa en la mejilla, mirandonos frente al espejo. Nos vestimos y bajamos a la cocina.
- ¿quieres algo dulce o salado?- me siento en una silla.
- ¿estamos solos?
- no sé... ¿por qué?- me apetece un montón. Me levanto de la silla y me acerco a él, solo va en boxeres, comienzo a bajar mis manos desde su pecho hasta su “palo”, que enseguida se pone erecto.- vamos arriba.
- no, aquí, en la mesa, en la cocina.- sin previo aviso tiro de él a la mesa de la cocina, que por suerte está despejada. Le echo sobre esta y me pongo a horcajadas sobre él. Bill me quita la camiseta, yo a él los boxers y él a mi las braguitas. Acabamos en un precioso y escandaloso orgasmo, no sé por qué esta vez hize más ruido que en otros momentos, debe ser porque estabamos solos. Estabamos sobre la mesa, yo tumbada en el pecho de Bill y Bill sobre la mesa. Oigo la cerradura de la puerta principal y voces, pego un brinco y nos “vestimos” a tiempo. De nuevo me senté en la silla y Bill volvió a preguntarme si quería algo salado o dulce.
- algo salado.
- ¿un sandwich?
- chi, un changuich.
- ¿changuich?
- chi.
- ¿de qué?
- no sé, sorpréndeme.- me sonríe, saca el pan de molde y algo de la nevera. Entran Sofía y Raquel por la cocina, inseperadamente con Harry. Le miro atónita, no me esperaba su visita... ¿por qué ha tendio que traerle? Miro destrás y Bill aún no se ha percatado de que estaban Sofía y Harry. Piensa Deborah, los echo hacia el salón en silencio.
- ¿qué pasa?- pregunta Sofía.
- Harry, Bill... saltan chicpas que flipas.
- oh, no pensé que estuviera aquí... ¿se lo has contado?
- ¿el qué, lo de el retraso? sí...- Harry estaba esperando a que le saludara, pero antes de poder decir nada se asoma Bill por la puerta de la cocina, hecha una mirada a Harry. Sonríe y le estrecha la mano.
- Hola, soy Bill, tú debes ser el novio de Sofía. Encantado.- veo que va ha decir algo y ya tengo la excusa perfecta, el no sospecha de nada.
- sí.- interrumpo a Harry.- es, es el novio de Sofía.- Sofía y él me miran con mala cara, esta entiende de lo que va todo y me sigue la corriente.- Harry, este es Bill, mi novio.- este me mira asustado, no creo que se esperara aquello.
- ¿pero no se llamaba Niall?- mierda.
- sí, pero este es otro...- dice Sofía.- bueno, nosotros vamos al cuarto, a dejar un par de cosas.- le coge del brazo y se lo lleva arriba. Bill y yo volemos a la cocina. Suspiro de alivio, por los pelos.
- voy, voy arriba un segundo, voy a hablar con sofía.
- vale, te quiero.- me besa. Yo le sonrío. Subo a su cuarto, ella está sacando de las bolsas cosas y Harry está sentado en la cama.
- siento lo del numerito...
- no sabia que tuvieras novio...- me dice agachando la cabeza... oh... que mal me siento ahora.
- perdoname a mi por no habertelo dicho antes...- me siento a su lado, igual que él, agacho la cabeza.
- ¿celoso?- me pregunta mirandome.
- bastante. Mataría por mi.- no le miro, no puedo, me siento demasiado mal como para mirarle a la cara. Le oigo suspirar, se levanta totalmente seguro y se gira a mi, haciendome mirarle.
- pues tenrá que matarme, puesto que pienso luchar porti lo que haga falta. - le miro atónita, no me puedo creer que haya dicho eso... estoy apunto de explotar... suspiro, dios... como odio que pasen estas cosas... ¿ahora que hago? Miro a Sofía.
- pero antes deja que ella se lo explique a Bill... no sabes como se pone cuando otro chico la persigue... sobretodo ahora...- dice Sofía, me ha salvado el culo. La miro dandola las gracias.
- bueno, te dejo 5 minutos para que se lo expliques, luego bajaré y se lo soltaré en la cara.- asiento y salgo del cuarto corriendo, escaleras a bajo. Me asomo por el lumbral de la cocina, lo veo, está pensando en algo... no sé en qué, pero está pensando.
- ese no es el novio de Sofía ¿verdad?- dice sin girarse, creo que me ha oido entrar.
- no.- digo casi sin habla...
- ella sigue con Niall ¿verdad?- sigue sin girarse... no me gusta a donde lleva ese tono.
- sí.- trago saliva. Él se da la vuelta y me mira, enfadado.
- ese es Harry, tu exnovio, al que vi besandote en la puerta de la alfombra roja.
- ¿e... estabas allí?
- sí.- dice aprentando los dientes.
- sí, es él.
- ¿y por qué no me lo has dicho?
- porque sé como te pones Bill, te ibas a poner como una fiera y le pegarías dos hostias. Ya lo estoy pasando mal con esta situación, porque yo ya elegí y no sé como decirselo.- Bill me mira, relaja la mandíbula y traga saliva. Yo agacho la cabeza y nos quedamos en esas posturas, sin hablar, hasta que Harry bajó. Cuando entra por la puerta, Bill se le echa encima, pero solo hablando.
- ¿con que la ex de mi novia? Mira chaval, como te vea un solo centimetro cerca de ella pienso partirte la cara a hostias.- Harry se asusta un poco, o eso me parece a mi y le contra ataca.
- Pues que sepas que pienso luchar por ella y un gilipollas como tú no va a impedirmelo.- Bill se echa a reir.
- Tu verás, pero yo ya te advertí, como te vea a un solo centímetro de ella, pienso reventarse a hostias y el que avisa no es traidor. - Miro a Harry, este me mira, seguro de si mismo me planta un beso. Yo no hago nada por separarle, porque aún que lo intente, no voy a conseguirlo y además Bill, se lanzará en cualquier momento así que prefiero separarles que llevarme la hostia. Acto seguido de pensar aquello, siento como Bill tira de él, proporcionandole un puñetazo y tirandolo al suelo.
- BILL! ¿ESTÁS LOCO? PODRÍAS AVERLO MATADO!- sí, podría haberlo echo si no hubiera sido por mi, yo le agarré a tiempo antes de que se diera contra el pico de la mesa en la cabeza. Oigo reirse a Harry.
- no es la primera vez que la saboreo, en todos los sentidos.- dice quitandose la sangre de la boca.
- ¡CÁLLATE LA PUTA BOCA O PIENSO PARTÍRTELA Y ASÍ NO HABLAS EN UN MES!
- ¿YA ESTÁ BIEN NO? OS PREOCUPAIS DE QUIÉN GANA A QUIÉN, PERO NO OS DAIS CUENTA DE QUE YO SOY LA QUE ELIGO.¿ A CASO OS IMPORTO YO? ¿O SOLO QUIÉN GANA A LA CHICA?- Bill y Harry me miran, atónitos. Estoy harta, no soporto estas situaciones, vale, de pequeña me hacía ilusión, como en las películas, pero en realidad no quería que me pasara a mi.
- dios, perdóname, pero entiéndeme... ¿qué harías tú si Natallie te hiciera esto?- eso es jugar sucio...
- vamos Harry, deberías irte.- digo quitandole la mirada Bill y ayudando a levantar a Harry. Le acompaño a la puerta y por un reflejo de cristal veo a Bill, asustado, quito y mirandome fijamente. Antes de cerrar la puerta Harry se da la vuelta y me mira, me coge de la mano.
- perdón por el numerito... no te molestaré más.
- ya te dije que podíamos ser amigos.- suspira. Me sonríe.
- solo amigos.
- no te recomiendo estar esperando toda tu vida a una pesona, ya que puedes acabar solo.- suspira, me da un beso en la mejilla y se va. Cierro la puerta y me doy la vuelta, no veo a Bill en la cocina. Me asomo y no está. Oigo como alguien baja las escaleras. Veo que es Bill y le veo vestido y con sus cosas.
- ¿a dónde vas?- pregunto con un tono preocupado.
- no debería estar aquí.- coge la puerta y se va.