Mmmm...
melocotón... rico melocotón. Cojo la mermelada de melocotón y la
mantequilla, después saco del armario el pán de molde y pongo a
tostar el pan. En la espera me preparo un zumo y cuando estas
terminan de tostarse las saco y las unto.
Iba
por la segunda tostada cuando suena el teléfono. Dejo la tostada y
cojo el teléfono.
-
¿diga?
-
hola, buenas tardes.- una voz masculina, grave pero atractiva suena
al otro lado.- me gustaría hablar con la señorita Ramos.
- si,
soy yo. - ¿quién demonios será?
- soy
uno de los gerentes de la universidad de la universidad de tecnología
de Sydney.
-
¿algún problema con mi solicitud?- ¡MADRE MÍA! No le grito al
teléfono porque entonces no me enterare de que está pasando aqui.
- no,
no hay ningún problema, lo único que no pudimos eviarle la carta de
admisión y tenia que darle la enorabuena por teléfono.
¿CÓMO?
¿QUE ME HAN ADMITIDO? AAAAAAAAAAAAAAAAAAHHH....
-
¿señorita, sigue usted hay?
- si,
si.... - dios, que nervios..... relajate. Relajate. Respira y habla.-
¿cuándo tengo que ir. Dónde?
Me
dió los datos de adonde y como tenía que hacer. Cuelga y yo me
quedo aún con el teléfono en la oreja, atónita. Aún estaba que no
me lo creía... cuelgo el teléfono... se me acaba de arreglar la
mañana, después de la pesadilla de esta mañana... lo menos que
querria eran malas noticias...
Me
vuelvo a la cocina, a terminarme mi desayuno. En cuanto voy a pegar
un bocado a la tostada oigo que la puerta se abre y oigo la voz de
Sofia. Oh, ya veras cuando se entere. Salgo corriendo en dirección a
la puerta y empiezo a pegar gritos y a saltar agarrandome de sus
hombros.
-
¿qué que pasa?
-
ooooooooh. No te lo vas a creer!!!
- ¿EL
QUÉ?
Muevo
las manos histérica
-
dimelooo!!!!
- ME
HAN COGIDO!!!
-
cogido en que sentido.
-
coger de admitir en algo. MAL PENSADA!!
-
¿pero en que te ha admitido?
-
adivina.
Se
queda mirandome, pensando y entonces cae en la cuenta.
- NO!
- SI.
- NO.
-
SIII.
Empieza
a dar saltos de alegría como yo hace un momento.
-
¿dónde está la carta? Quiero verla :D
- no,
no me han enviado ninguna carta... me lo han dicho por teléfono.
-jo,
que pena, sería tan guay tener la carta...
- ba,
lo importante es que me han cogido!!! AAAAAAAAAAAAAH jajajajajajaja.
- y
¿cuándo han llamado?
-
ahora mismo, cuando he colgado, iba a terminar de desayunar y dio la
casualidad de que acababas de entrar.
-
dirás acababais.
Miro
en la puerta y veo a Bill, absuelto en sus pensamientos, ya que no
estaba entendiendo nada.
-
hola...
-
hola.- se acerca a mi y me planta un beso.- ¿de que hablabais?
-
emmmm... nada. Que me alegraba de verla.- sonrío falsamente.
- ¿no
se lo has dicho?
-
¿decirme el qué?
-
que... que.... que me voy a la universidad.... lo que signifíca que
me mudo...
- ¿a
donde?- me mira asustado.
-
aaa.... Australia....
-
¿CÓMO?- dice exaltado, asustado.
-
¿tampoco le contaste eso?-pregunta Sofía.
-
¿contarme el que Deborah?- me estoy asustando, no pensé que se
fuera a enfadar... tanto...
-
solo estabamos aqui de paso... de vacaciones... tengo una casa en
Australia y cuando era pequeña... a mi padre le pareció buena idea
mandarme a Australia, esa casa la compro él, y.....- dios. No puedo
recordar aquello sin llorar...
-
tranquila mi amor...- me dice Sofía, abraza ndome. ¿quieres que
siga yo?- asiento con la cabeza, no puedo hablar de ello sin estallar
a sollozos...- pues... su padre el día antes de morir... estuvieron
años buscando una buena casa allá en Australia, ya que sus padres
estaban divorciados y como el se quedo la custodia... decidieron
cambiar de lugar. Ella un día propuso irse a la otra punta del
planeta y a su padre le pareció buena idea y entonces aquel día
firmaron y compraron aquella casa... pero... supongo que ya sabes que
pasó después...- me da un beso en el pelo... yo quiero mucho a mi
padre. Era el mejor, era lo mejor que tenía en esta vida.... era mi
pequeño diario, en el que le contaba todas mis entrepidantes
aventuras y mis errores fatales... ojalá pudiera retroceder en el
tiempo...
- ¿y
por qué no me lo contaste?- dice Bill, aun con la mandíbula tensa,
por la sorpresa.
-
porque sé como te pones y seguramente me habrias tenido retenida
aqui... y sí, hubo un momento que me gutaban los Estados Unidos,
pero....dejó de gustarme y encontré aquella revista que mi padre y
yo mirabamos. Y vi la casa redondeada y me acorde de ello y le
propuse a Sofia irnos allí, antes de que volvieras a mi vida...
Bill
suspira. Pasan unos segundos antes de que se disponga ha hablar.
-has
desayunado.- como si no hubiese pasado nada.
- en
ello estaba.- digo agachando la cabeza.
- oh.
Es que quería llevarte a desayunar fuera. Pesaba que estarías aún
durmiendo.
-
tampoco duermo tanto.- empiezo a recuperar un tono más alegre.
-
claro que no.- dice ironicamente.
-
ves, hasta tu lo dices.
- era
una ironia...
- lo
sé, lo mio también.- le guiño un ojo.
-
anda, vistete.
-
vale... mamá.
Subo
las escaleras y Bill va detrás de mi dando me pellizcos en el culo.
-
Bill, para.
-
mmmm.... que culo tienes.
-
BILL!
-
¿qué? También es mi culo y hago lo que quiera.
-
pero que tonterias dices. ¿Chico tu que te fumas?
-
nada. Vamos. Mueve tu precioso culo.
-
comportate Bill.
Entramos
a la habitación. Me pongo delante del armario y Bill se sienta en la
cama observando las vistas a mi culo.
-
¿que me pongo?
- lo
que tu quieras.
-
¿Bill, te pasa algo?
- ¿a
mi, por qué?
- tu
antes no eras asi...- explico señalando le
-
¿así cómo?
- te
comportas como tu hermano.- sigo mirando el armario.
- yo
no me comporto como mi hermano...
- si,
tu antes no te comportabas así...
- ¿y
tú como lo sabes?
-
pues... viendo como se comporta tu hermano con todas, incluyendo me a
mi.
- ¿
y como se comporta mi hermano?
-
como estás haciendo ahora. Se que eres celoso, pero no pensé que
pudieras llegar a los extremos de tu hermano, vale que seais gemelos,
pero me gustaría que fueras lo contrario a el, tu me enamorastes
así, no así.- le señalo de arriba a bajo.
- ¿y
cómo quieres que me comporte? No pienso ser un calzonazos toda mi
vida.
-
osea ¿eso es lo que soy para ti, un pomelo que te amarga la vida?-
me doy la vuelta y le miro, no puedo creerme que haya dicho eso.
- yo
no he dicho eso.- dice defendiendose.
- no,
claro que no, y yo soy Judas esperando el regreso de Dios.- Bill se
queda callado.- que yo sepa, respetar a una mujer no significa ser un
calzonazos...
-
¿quieres saber por que me comporto así?- se levanta enfadado,
alzando la voz, más de lo que debería, doy un paso atrás y Bill da
otro hacia delante, me está empezando a asustar -¿de verdad quieres
saber por qué?- da otro paso a delante, apretando la mandíbula.
Intento dar otro paso atrás, pero está el armario de por medio.
Bill se acerca hasta dejarme empotrada contra la puerta del armario,
pone una mano por encima de mi cabeza, dando un fuerte golpe a la
puerta, logicamente pego un brinco, nunca lo he visto así, y tampoco
quiero verlo así, en mi vida. Pega su frente sobre la mía, suspira,
ahora no parece enfadado, es más, creo que se va ha hechar a llorar.
- porque no quiero perderte otra vez. Te perdí una vez, y no quiero
pederte dos.- me quedo callada, no se que decir en estos momentos...
estoy de piedra. Baja la mano con la que dió el puñetazo y me
acaricia los labios con el dedo gordo, empieza a acercarse a mis
labios, mientras susurra.- no quiero, no puedo.- me besa y noto que
se me mojan los labios, no por su saliva, si no por sus lágrimas. No
puedo verle así, además, soy muy empática, asi que no puedo evitar
echarme a llorar. Bill niega con la cabeza.- no llores.- se separa de
mi y me limpia las lagrimas con el dedo. No puedo evitarlo gimo y
estallo a llorar, las lágrimas empiezan a mojar mis mejillas,
mientra Bill se apresura por secarlas todas. - no, no llores.- aparto
sus manos para taparme la cara y con la espalada pegada a la puerta
del armanio, bajo hacia el suelo, apollando las rodillas sobre mi
cara tapada con las manos. Siento que Bill se agacha e intenta
quitarme las manos de la cara. De repente una sensación de ansiedad
me vuele a mi cabeza, siempre quise preguntarle el por que de no
haber hecho algo al respecto de nuestra relación, pero nunca
encontraba el momento, asi que ahora que hablamos de esto, voy
armarme de valor y preguntarse lo.
-
¿por qué?- pregunto sin más.
-
¿por qué el qué?
-
¿por qué no hiciste nada?
- ¿en
qué?
-
¡HACE 3 AÑOS! - sigo llorando, esta vez le miro a los ojos.
-
¿qué querías que hiciera?
-
¿POR QUÉ NO ME PARASTE CUANDO ME IBA?
- no,
no sabía que hacer.
-
¿POR QUÉ NO LO EVITASTE?
- UNO
APRENDE DE SUS ERRORES ¿NO? SÍ, ME ARREPIENTO Y ME SEGUIRÉ
ARREPINTIENDO DE NO HABER HECHO ABSOLUTAMENTE NADA, PERO CUANDO IBA
HA HACERLO YA ERA DEMASIADO TARDE. PERO ESO ES PASADO. Asi que
olvidemonos de eso.
-¿ya
no me querías?
-¿qué?
¿qué tonterías dices? Claro que te quería y aún te quiero. Solo
que en ese momento todo se me caia a los pies. Me estaba volviendo
loco y no sabia que hacer.
-
almenos pudiste aberme llamado...
-
¿y tú?
-
te recuerdo que tu cambiabas de número todo el tiempo y decidiste
por no darmelo...- dejo de llorar. Sorbo por la nariz.
-
David me prohibió llamarte o tener algún contacto con tigo... sigue
sin aprovar esta relación... pero me la toca. Sinceramente. El no es
quién para decirme que debo hacer, tengo 26 años y ya soy lo
suficiente mente mayorcito para hacer lo que me salga de la punta
del...- le interrumpo.
-
vaya, menudo vocablo tienes tú ahora ¿no?
-
¿eh? Ah...- se ríe.- perdón...
-
si te dijera yo como hablaba en españa...- me río. Le miro. Siento
unas ganas tremendas de besarle, pero simplemente le abrazo.
-
¿nos vamos a desayunar?- me pregunta para cambiar de tema.- me
gustaría aprovechar todo el tiempo que pueda...
-
sí, vamos..
Bajamos
abajo y fuimos a un restaurante.
-
Hola buenos días. ¿una mesa para dos?- nos atiende una señorita
rubia, de ojos azules... la típica chica rubia sexy... chhss...
-
sí, por favor.- dice Bill mirandome sonriente.
La
rubita nos acompaña hasta una mesa de las terrazas y nos sentamos.
-
en seguida les atiende mi compañero.- parpadea un par de veces a
Bill.. la miro. ¿qué quieres puta? Largo!
-
gracias. Le sonrie y despué me mira y ella se retira. - ¿a qué
viene esa cara?
-
¿has visto como te miraba? Yo la quemaba la cara.- digo negandolo,
lo digo totalmente en serio. Bill se echa a reir.
-
¿estás celosa?
-
sí, estoy celosa de esa gua....- me interrumpe.
-
bueno, bueno... a mi las rubias no me gustan... me gustan la
morenas.- me sonríe.
-
pues eso se lo dices a tu amiguita la Natalia esa.
-
¿qué Natalia?- me mira extrañanado.
-
sí, sí, no disimules, tu ya sabes de que Natalia hablo.- me cruzo
de brazos y le aparto la mirada elevando las cejas y negando con la
cabeza.
-
¿Natallie? - se ríe. ¿qué es lo que tiene gracia?- entre ella y
yo no hubo nada...
-
ya, claro. Pues tu hermano dice lo contrario...- y es cierto... Tom y
yo, por decirlo así ahora nos lo contamos todo...
-
bueno... hubo un tiempo que estuve con ella y tal pero... de eso hace
ya tiempo...
-
ya, pero todas tus novias fueron rubias... me dijo que Tom que soy la
primera morena.
-
qué querías, si todas la que se me acercan son rubias... nunca he
conseguido ligar con una morena... me pongo... nervioso... no sé por
qué...
-
bueno...- pongo los ojos en blanco... ya le preguntaré a Tom...-
¿qué vas a pedir?- quiero cambiar de tema...
-
no sé... quizás... un café... un zumo de naranja... tostadas...
¿sigo?- se me está insinuando... pero... no sé de que me intenta
“insinuar”...
-
que sigues ¿el qué?- enserio... no entiendo nada...
-
hoy tu mente no esta productiva ¿no?- me encojo de hombros... ahora
solo pienso en rubias. Estúpidas que son. Y las que son de bote
peor... yo creo que les afecta el tinte o algo... interumpe mis
pensamientos... y no sé que me ha dicho... me voy a volver loca.
Loca de amor por este hombre que a cada palabra se me va todo...
¿cómo lo hace? No me pasa desde el instituto... con un tal
Martin... por dios... en mi vida pasé más vergüenza... parecía
una retrasada... y no me enteré de absolutamente nada... solo no sé
qué del tuenti que se lo borró o algo así...
-
¿decias algo?- le miro perdida...
-
que dejes de pensar en eso.
-
¿en qué?- dios... debería prestarle atención... pero tiene unos
ojitos.. me los comería ahora mismo... y esos labios... ahora que me
doy cuenta... nunca le habia visto de esta manera...
tan...¿comestible? Por dios... cuando sonrie... eso sí que me
pierde. No seran sus dientes, pero almenos son perfectos... aún que
los piercings del labio se los está corrollendo.... creo que me está
pasando a mi... bueno... pero... son perfectos. Uf, el que mejor está
es el del pezón. Divierte mucho tocarselo, le hace cosquillas y se
rie... aún que se pone batente duro... lo que ya no me convenció
fue el tatuaje del brazo... es como “Grrr mira me, soy un
camionero.” me rio para mi. Es gracioso. Grrr, camionero. Muchas
veces se lo digo y el se ríe... lo que me raya bastante es su cambio
de pelo costante. Un día no sé por qué se hecho un tinte, que se
quita con agua, negro y juro que lo confundí con Tom.... casi le
parto la cara... me rio. Tuvo gracia, Tom siempre a jugueteado con
migo, a confundirle con Bill... también Tom tiene muy buen sentido
del humor... un día se pintó el tatuaje de Bill que lleva en la
mano... no le salió mal, pero yo tenía las manos mojadas... y
bueno... fue fácil descubrirlo...
-
Deb..
-
eh??- ¿me habrá estado hablando?... porque no me he enterado de
absolutamente nada.
-
¿qué quieres pedir?- mierda... no sé qué pedir...
-
¿hay algo en especial?- dios... slavame el pellejo...
-
eeeeeh... sí, hoy el plato es sopa de Tomate.- ugg... sopa de
tomate...
-
pediré un zumo de naranja.- vete. Vete ya!
-
¿nada más?- pregunta el camarero. Con una ceja levantada. Sí, qué
pasa, ¿no puedo? Sonrío...
-
y ponga unas tortitas, para dos.- dice Bill. jo... no le hecho caso
en ningún momento... no sé qué me pasa... pero ahora me distraigo
más que un tonto con un lápiz... Me rio, el es mi lápiz y yo la
tonta....- ¿podrías deja de morderte el labio y decirme en qué
piensas?- oh... piensa tonta, piensa!
-
pensaba en....- veo un perro- en mi perro,- digo insegura.- sí, en
mi perro- digo más segura. Que vergüenza... que no se entere que
estoy pensando así de él.. se le subiria mucho el ego... y si Tom
tiene... Bill.... ni te cuento... suspira... bueno. Creo que me a
creido.
-
¿qué vas ha hacer cuando vayas a Australia?- oh mierda, lo que
faltaba, el tema de Australia...
-
eeeeeh.... tengo tíos allí... supongo que me enchufará a algun
sitio.. digo yo... si no... a pedir por la calle... sí. Pedir mola.
Voy a ser pedidora profesional!- todos me miran. Dios. No me puedo
creer que haya dicho esto en alto... mierda, mierda, mierda!!
-
¿pedidora... profesional?- no puede aguantarse y se ríe.- pedidora
profesional dice..- dios...¿ hace calor aquí o me lo parece? Me
tapo la cara y me abanico con la mano... me estoy poniendo roja y que
Bill se ria no ayuda mucho... - no, enserio. ¿que vas ha hacer?-
deja de reirse.
-
ahora morirme.- joder... creo que voy ha arder en llamas...- y que te
rías de mi no ayuda mucho...
-
lo siento.. pero... no he podido evitarlo... me ha echo mucha
gracia... pero si tu quieres ser pedidola profesional adelante...- se
rie un poco... no tiene gracia. Eso era un pensamiento mio, y no
tuyo... debería estar atenta a lo que digo... pero con el ahora no
sé por qué no puedo ... antes no me pasaba esto... poderes
mentales... seguro... me relajo... creo que ya no ardo... suspiro.-
¿pero estás segura de querer irte?- esta vez se pone serio..
-
sí, Bill... hubo un tiempo que sí, me gustaba Estados unidos,
pero... aquí solo hay gente ignorante que no ve que pasa a sus
alrededores. No ven que se aprovechan de ellos y ellos no se dan ni
cuenta. Vale, aveces es buena la ignorancia, pero hasta un cierto
punto. Australia es la que me llamó mucho la atención. Todos dicen
que allí se encuentran los mayores asesinos y ladrones del mundo y
eso es mentíra. Los mayores asesinos y ladrones están por todos
lados, sin ir más lejos, los póliticos... y en realidad Australia,
creo, que es el lugar más seguro y bonito que he visto, porque a ti
te han hablado de ciertos países como les ha venido bien. Lo que
sale en las películas y libros, no todo es cierto. Detras de esas
lineas se esconden verdades como casas, y mentiras como catedrales.
Además, no sabes como es un lugar hasta que lo visitas, así que lo
he hecho, he visitado EEUU y definitivamente, no me gusta, puede ser
que me cueste un poco pasar a Australia, pero no lo creo, sí, estuve
en la cárcel, pero tengo familiares de allí, que nacieron allí...
y bueno... me hubiera gustado que mi padre estuviera aqui, sí, me
prometió que teníamos que verla juntos, pero la mayoria de sus
promesas se rompieron hace bastante.... y por esa razón quiero ir
allí....- madre mía... que discurso. Pero las palabras salían
solas... no podía parar, iba muy bien. Bill está sorprendido..
-
bueno... es tu decisión... yo no te voy a obligar a cambiar de
opinión... pero si tu maleta pesa... no soy yo...- alza las manos en
un gesto de defensa.. qué mono.. me rio. Tiene gracia... pero David
y el grupo no le dejarían venir... suspiro... yo quiero ir... pero
con él... me pone mal, muy mal... no quiero dejarle... le quiero...
pero Australia me llama... y además he encontrado universidad. Y
pensar que yo nunca iria... quien lo diria... pero... las cosas
cambian según creces... y...
-
aquí están las tortitas, su café y su zumo.- mmmm.... rico.
Sonrio.- ¿algo más?
-
no gracias.- dice Bill. Este se retira. No sé si podré con todo
esto... Bill sonríe... por qué... esa sonrisa no me gusta. Esa es
de que trama algo...
-
¿qué tramas?
-
¿yo? Nada por qué..
-
tramas algo. Tienes esa sonrisa malvada, como la de tu hermano... si
en el fondo sois idénticos...
-
no tramo nada. Come.- ya empieza...
-
¿y si no quiero?- eh... ¿ahora que haces? Eh, pillín.
-
pues te como a ti. Y en público, tu verás..- mierda, sabe mi punto
débil. Normal Deborah, lleva contigo bastante... es que soy tonta..
-
¿no te atreverás?
-
¿a caso lo dudas?- levanta una ceja mientras se bebe el café. uf...
que violable está ahora...- come.-a la, ya lo ha estropeado...cojo
el zumo y bebo un poco... haber si se calla de una vez. Coge un plato
de tortitas, coge el cuchillo y el tenedor y empieza a comerselo
delicada mente... que pijo es aveces... doy otro sorbo al zumo.- se
te van a quedar frías.- y pierde el encanto pijo ahora. Pongo los
ojos en blanco. - no me hagas dartelas a la fuerza. - seria muy
divertido... supiro. Cojo el otro plato, le quito con la mano un
trozo de la tortita y me la meto a la boca. Me mira con la ceja
levantada.. ponte celo, para que se baje. Me rio por dentro. Tiene
gracia... ¿podrías dejar de mirarme? Bebo un sorbo al zumo.- sabes,
estás muy sexy con el pelo rizado, como lo llevas ahora. Te violaría
en la mesa, pero no quiero echar a perder el desayuno.- escupo un
poco de zumo. No me creo que haya dicho eso... casi me atraganto...
mira, mira como me mira... esta te la devuelvo. Cojo otro trozo de la
tortita. Me la meto a la boca. Bueno. Ya no me dejo rizos. Ahora me
alisaré el pelo tooodos los días. Por morvoso. Terminamos de
desayunar... aun que esta se la devuelvo...
-
¿desean algo más?- pregunta el camarero.
-
la cuenta.- Bill sonrie, se le ha olvidado el por favor.
-
por favor.- digo yo. Me rio para mi. Le he dejado mal.
-
calro, ahora mismo.- se va.
-
lo iba ha decir ahora mismo..
-
eres un mal educado.- resoplo como si me importara lo que digo.
-
no, has sido tu quien me ha mal educado, yo soy un angelito..
-
pues metemo que tendre que ponerte correa y enseñarte bien.- me
guiña el ojo.
-
lo estoy esperando.- saca una de sus malvadas sonrisas de placer...
-
pues no te queda, no...- me saca de quicio este hombre... Pero es
taaaan dulce... que no puedo resistirme a él tiene unos ojos...
color miel... lo que daría ha verlos de más cerca...
-
¿podrías dejar de acercarte?
-
No.
-
anda, y eso ¿por qué?- mm... porque muero por verlos de cerca.
-
quiero verlos de cerca.
-
pues... acercate.- hago lo que me dice, me acerco. Pero me apoyo
en uno de los platos y me echo para atrás. le miro, me muerdo el
labio, que sé que le distrae mucho. Él se acerca a mi, creo que
le dejé con las ganas. Justo cuando está cerca de mi, a punto de
besarme, llega el camarero. Que oportuno.. Bill se echa para atrás y
coje la cuenta. La mira, saca unos billetes de la cartera y los pone
en el platito.- me temo que ahora no es buen momento para querer
verlos de cerca. quizás cuando me levante, me acerque a ti y
bueno... te bese.
-
Hazlo ahora. Me muero de ganas.
-
pues acércate tú.- eres malo. Me levanto, me acerco a él y le
beso. le doy un besito. después algo más pasional, él me coge de
la cintura Y ronronea. llega el camarero, se lleva la cuenta Yal rato
vuelve con el cambio, Bill se levanta, dejo de besarle y él. coge el
cambio y deja una propina y nos vamos. Me coge de la mano. Me mira,
me guiña el ojo Y se acerca a mi oído susurrándome "te
quiero” ooooh, muero de amor por este hombre.estan... Romántico,
le amo.
Me
lleva de la mano, de vez en cuando, me da besos en la mano,y me
sonríe. Este quiere que me de un infarto... tiene que tener algún
poder, es imposíble que de la noche a la mañana me pase esto con
él... ¿a dónde me lleva? - ¿llevas bañandor?
-
mmmm... no... pero la ropa interior que llevo hoy sí lo parece..
¿por qué?- ¿me quierrá llevar a la playa...?
-
bueno, eso servirá.- me sonríe. Tiene algo planeado...
-
¿vamos a la playa?- pregunto curiosa, parecemos un pare y una niña,
aparte por la altura, por como me estoy comportando, pero cuando
estoy así, no puedo evitar comportarme como una niña de 5 años con
un juguete nuevo.
-
sí, ¿no quieres ir?
-
sí... si es contigo- sonrío como una niña. Bill me coje por
sorpresa y me abraza por detrás. Me empieza a besar la mejilla. Y a
reirse. Sabe como me gusta que me hagan eso... la gente nos está
mirando... o es por la cara de loco de Bill o porque somos adorables
y tienen envidia... sí, sera eso último... me agarra de las manos y
me hace rodearme la cintura con sus brazos y los mios. Empieza a
meter sus labios y sus besos por mi cuello... dios, aqui no. empiezo
a torcer la cabeza por el lado que me besa.- Bill. Para. Me haces
cosquillas.- me rio, es verdad. Odio que me hagan eso, me pone
demasiado... y cuando digo demasiado es demasiado.. es cierto que no
le conté a Bill que cuando me dejó, me fui de fiesta con unas
amigas y bueno, bebimos y acabe liandome con un tio, los dos ibamos
borrachos y bueno empezó a besarme el cuello y nos lo montamos en la
misma acera... menos mal que no voy puesta y no quiero que me
arresten por armar escándalo público... se rie. ¿le hace gracia
ponerme en la mismisima calle? Es la primera vez que le veo
despreocupado de los paparazzi... siempre que salimos está mirando
haber si hay alguno.. le veo cambiado... creo que es por lo de
Australia... bueno. Le prefiero así que de la otra manera... de
pronto siento un mordisco. Será...- Bill. Para, en serio, para. No
quieras ser arrestado por escandalo público.
-
¿arrestado?- dice babeando en mi cuello.
-
sí, o te crees que no me he dado cuenta de que estás palote...- se
rie... le he pillado, esa es su risa de desesperación. Esta
completamente palote.. y no es que sea adivina... pero esas cosas se
sienten....
-
pues... dejame desahogarme.- ¿qué pretende... correrse aquí mismo?
-
bueno, bueno... pero se te quedará la marca...
-
no tonta, me refiero ha ponerte un poco a ti.
-
¿un poco? Bill, sabes absolutamente todos mis puntos débiles, y yo
los tuyos... se como hacer que te corras en un moment.- no es broma.
Un día lo hice, le toque en una parte de su cuerpo y me dijo
“espera, espera... que ya..... he terminado.” me lo dijo
totalmente rojo y no mentía puesto que estaba mojado.. y con ropa...
-
no seas mala, no lo estropees.- sigue mordiendome el cuello... madre
mía... entre su apreton y esto... me va a volver loca... y la gente
sigue mirando... a lo mejor es que se le nota... bueno... no lo creo,
va muy pegado a mi...
-
y si mejor vamos a casa.
-
¿quieres ir a casa?
-
no lo estoy preguntando, te lo estoy afirmando.
-
sí, mejor. Así nos desahogamos en secreto.
-
dirás tú, porque yo no...
-
vamos, no mientas. Si no estuvieras no me agarrarías con tanta
fuerza las manos... que te conozco muy bien...- mierda, me ha pillado
pero... sigue babeandome el cuello...
llegamos
a casa, ahora se había apollado en la puerta de la entrada a mi
casa... con mirada sexy de “hoy pincho.” ¿y si te dejo con el
calentón? Pero tu también vas caliente... bueno... pero le dejo
calentado... y es una cosa que Bill detesta, que le dejen apunto de
nieve... me rio para mi... a punto de nieve, que gracioso. Abro la
puerta, Sofía y Raquel están en el salón, con palomitas y una
peli.
-
Holi.- dice Sofia levantandose del sofá. Me abraza. Mira a Bill. Se
aparta y me mira...- mejor no os entretengo...- se lo ha visto.. es
que no es pequeño... y menos en unos pantalones taaaan apretados....
se está poniendo roja. Se vuelve al sofá.- no armeis mucho jaleo.-
normal.... esque Bill tampoco hace mucho por disimular... con los
brazos cruzados por encima de la cabeza.... ¿tan seguro de que hoy
pinchas, sí? Pues hoy te dejo con el calentón. Y encima atado a la
cama. Por lo de el desayuno. Subimos arriba. Bill me deja pasar a mi
primero. Le miro, está muy confiado.. veras como me rio yo. Bill se
sienta en la cama, ya se había quitado la camiseta.
-
hoy quiero jugar un rato. ¿no te importa no?- digo con una sonrisa
de niña buena. Me acerco a él, creo que no se ha dado cuenta de que
he cogido las esposas... una vez cerca de él, va a besarme el
vientre y le muestro las esposas... me guiña el ojo.
-
lo que tu quieras preciosa.- sin previo aviso, se empotra la cara en
mi vientre, provocandome cosquillas y no evito reirme. Me coje y me
tira a la cama. Me hace dar una voltereta. Hoy sí que me voy a
divertir. Se pone voca arriba, empieza a desabrocharse el pantalón,
pero no le dejo.
-
antes. - le enseño las esposas, primero le pongo un brazo,, por
encima de la cabeza y le encadeno a la cabeza de la cama. Después
hago lo mismo con la otra mano. Empiezo a bajar besandole, muy
sensual mente, desde la frente hasta la cintura del pantalón,
pasando por cada centímetro de su piel. Antes de llegar a la
cintura, me paro en uno de los pezones con el piercing y lo empiezo a
marear. El echa la cabeza para atrás. Sigo bajando. Justo me paro en
la cintura de su pantalón, como estoy a horcajadas de el, me pongo
de rodillas y me saco la camiseta. Oigo un pequeño ronroneo que sale
del fondo de su garganta. Me rio, bajo las manos desde su pecho hasta
la cintura, empiezo a desabrochar el pantalon, despacio, asegurandome
de rozar su “palo”. Otro ronroneo. Le saco el pantalón de un
tirón, otro ronroneo, está a punto y cuando menos me lo espero,
suelta un “jodeeer.” sí, el horno está a punto.
-
joder, Deb. No pares.
-
¿sí? Bill mirame, como paro.- le guiño un ojo.- ahí te quedas. Te
dije que tendría que enseñarte modales. Pues e ahí tu castigo.- me
levanto y me pongo la camiseta.
-
¿estás de coña no?- ve que me esto sacando los zapatos.
-
me voy a la cocina. Luego vuelvo. Pasad lo bien tu y tu “palo”. -
me levanto.
-
no, no puedes. Ven aquí. Desatame. JODER DEBORAH, NO MEDEJES A LA
MITAD, ESTABA A PUNTO. VEN Y CUMPLE COMO MUJER!!- me echo a reir.
Abro la puerta y le dejo ahí.
Bajo
las escaleras y me voy a la cocina.
-
¿ya?- pregunta Sofía.- ¿y Bill?
-
está arriba, atado a la cama, con el calentón. Se portó mal y
bueno. Le dije que tendría que ponerle la correa, así que lo he
echo. Le he dejado arriba con un buen calentón... luego estará que
echará humo, pero este saboreo no me lo quita nadie.- sofia se echa
a reir. Es cierto tiene gracia. Al menos ella lo ve gracioso.
-
que mala eres.- ¿mala? Hijo p*** él.
-
¿mala? Te crees normal que estemos desayunando en el restaurante y
me diga, algo que no venia a cuento, “sabes, estás muy sexy con el
pelo rizado, como lo llevas ahora. Te violaría en la mesa, pero no
quiero echar a perder el desayuno.” y casi me atraganto - se echa a
reir más. No tiene gracia.
-
que bueno.... ¿y cuando le vas a desatar?
-
en un rato cuando se le pase el calentón. ¿Sabes como iba por la
calle? Iba abrazandome por detrás, ahí con todo el paquete
pegandolo a mi, ¿sabes cómo iba de puesta yo por la calle? Dios, no
me lo tiré ahí mismo de milagro...
-
¿tú también?
-
sí, pero al menos no estoy atada a la cama. Puedo desahogarme...
pasa
como una média hora. Creo que ya tendrá suficiente. Subo arriba y
abro despacio la cama. Le veo echado mirando al techo, frustrado,
normal, yo también lo estaría.... gira la cabeza y me mira.
Ooooooohhhh. Que carita de cordero degoyado tiene... muero de
amor.... me acerco a el. Veo que ya no hay “palote”. Me pongo de
nuevo a horcajadas sobre él, me echo y le miro a los ojos.
-
¿no me lo irás a hacer dos veces?- pobrecito. Ha aprendido la
lección.
-
no.- le sonrío. Le beso, sigo besandole pero me voy para la derecha,
hacia su punto débil no, frágil... le oigo empezar a respirar
agitado y su “palo” ha vuelto. Oigo su ronroneo cada vez que me
acerco a su oreja, sí, su punto frágil es el lóbulo de la oreja.
Un sitio muy tonto... le muerdo el lóbulo y le oigo ronronear a
fondo, mucho mas grabe y relajandose. Tenía las piernas encogidas,
la relaja y las estira. Le miro, tiene los ojos cerados, con la boca
entre cerrada.- después del castigo hay recompensa por portaarse
bien.- le sonrío, abre los ojos. Le cojo la cara con las manos.
-
eres mala.- dice rozando mi nariz con la suya. Sonrie pegado a mis
labios.- me gusta.- me besa.
-
yo te dije que tendré que ponerte una correa y tu accediste.- me
rio. Le sigo besando, hace un intento de abrazarme, pero está
esposado y tira.
-
bueno... si me desatas ya... te lo agradeciré. - me sonríe. Le
desato una mano, después la otra, se agarra las muñecas y hace
giros con ellas. A debido tirar bastante, tiene las muñecas rojas...
me voy a poner al lado de la cama, pero él me coge de la cintura y
no me deja irme. ¿se vengará por esto? Dejo caer las manos desde el
pecho hasta su cintura y dejo las manos sobre sus boxers mojados.
Agacho la cabeza, como un niño pequeño que ha echo algo malo y se
arrepiente. Me acerca más a él y eso me obliga a subir las manos y
las dejo puestas en su pecho, con la cabeza de lado pegando mis
labios a los suyos, pero sin besarnos. Me da un besito. Sonrie.
Después otro y sonrio. Me besa algo más largo y sonríe. Vuelve a
besarme, pero esta vez no dejo que se vaya. Subo las manos hasta su
cuello y se lo rodeo. Me levanto de rodillas un poco para acomodarme
y le echo en la cama. Me quita la camiseta, después el pantalón y
por último la ropa interior. Se quita el boxer. Nos tapamos con la
sábana y bueno... supongo que el resto ya lo conoceis...
Terminamos
en un bonito y precioso orgasmo. Bill está de lado, apoyandose, con
el codo en la almohada, la cabeza. Yo me acurruco en su pecho.
Suspiro y empiezo a quedarme dormida.- te quiero.- me besa el pelo y
caigo en un profundo sueño.